Una vez más la frustración cayó en los hombros de Javier Mascherano. El dolor por las cuatro finales perdidas. A las de 2004, 2007 y 2015 le sumó la caída en Estados Unidos.
Debutó con Marcelo Bielsa en la Albiceleste (empate ante Uruguay en La Plata) y desde ese momento su presencia tiene absoluto consenso en el ambiente futbolístico. Pero aún le restaba obtener un título FIFA y este domingo en la final de la Copa América Centenario tuvo su oportunidad.
El ex River es el único jugador del plantel que participó de las tres finales anteriores en el certamen continental, pero la gloria le fue esquiva.
Corrió brasileños en 2004 y 2007, e intentó neutralizar el juego de Chile en la edición pasada, pero al final de los partidos la alegría no fue argentina.
También estuvo en la final ante Alemania en la Copa del Mundo que quedó en la memoria de todos por aquella definición de Götze.
Ahora, una vez más el equipo argentino no logró el título y se quedó en las puertas de la gloria.