La posibilidad de extender los tiempos de trabajos a partir del receso que implicará un fin de semana dedicado a las Eliminatorias Sudamericanas, relaja las tensiones en el seno de los planteles de los clubes de Primera División. Quilmes no es la excepción. Y mientras se enfoca para afrontar, en primera instancia, el duelo por la Copa Argentina contra Unión de Villa Krause, el próximo miércoles, y luego, el lunes 1ro de abril cruzarse con Lanús, en el marco de la séptima fecha del Torneo Final, el Cervecero despeja las presiones que implican saberse bajo la mirada de todos por ser uno de los elencos protagonistas en pos de salvarse de caer, una vez más, a la B Nacional.
Sin apuros y con la paciencia a flor de piel, pues el plazo largo rumbo a los choques venideros lo permite, el que tomó la palabra es Omar De Felippe. El entrenador, consciente de la lucha que tiene como estandarte a su plantilla, fue certero: "Quilmes depende de Quilmes. Es así de fácil".
Los números avalan la premisa del técnico, quien entiende que, a sabiendas que el Decano actualmente está fuera de los tres cupos que decantarán en el descenso a la segunda categoría del fútbol argentino (lugar que hoy ocupan Unión, San Martín de San Juan e Independiente), el equipo de la región "debe sumar la mayor cantidad de puntos posibles para evitar complicaciones".
En ese sentido, De Felippe sostuvo que no está pendiente, fecha a fecha, de lo que ocurre con los rivales directos en la pelea por quedarse en la elite del fútbol nacional. "Miro los partidos pero no los resultados. Nosotros tenemos que pensar en lo que sucede en nuestros compromisos y tratar, más allá de lo que pasa con los demás, de ganar todo lo que se pueda", afirmó.
En declaraciones a FMQ fue contundente al especificar que Quilmes "necesita concientizarse que depende de sí mismo". "Con esa idea, hay que ir perfeccionando el rendimiento con el correr de los días", remarcó.
Largo plazo
Con las Eliminatorias en la mira de la Selección Argentina, pues los conducidos por Alejandro Sabella medirán fuerzas el viernes con Venezuela y el martes próximo con Bolivia, tanto el Cervecero como los otros equipos de Primera tienen un tiempo prolongado para ensayar variantes y recomponer a los lesionados.
A esas dos cuestiones se refirió el técnico. "Vamos a trabajar hasta el sábado a la mañana y les daremos el domingo libre a los chicos. Luego arrancamos nuevamente. Hay un grupo apuntando a la Copa Argentina y otro al partido con Lanús", indicó en torno a los entrenamientos, insinuando que la doble competencia trastoca la normalidad y obliga a utilizar a habituales suplentes.
Con respecto a los averiados, puntualizó sobre dos estandartes: Miguel Caneo y Joel Carli. "Al Chino lo estamos observando. No hay problemas por su lesión -viene de una larga inactividad-, pero sí por los otros grupos musculares. Estamos atentos a no cometer errores", manifestó. Y agregó, por el defensor: "Preocupa que un jugador esté afuera por tanto tiempo. Pierde confianza y ritmo de juego".