Lo que parecía encaminarse a una guerra entre la Primera y el Ascenso unido al Fútbol Federal, terminó en un pacto que al día siguiente -pese a que no se llegó a abrir el fuego-, encontró bajas en una de las trincheras.
El convenio alcanzado en un hotel céntrico sigue en pie, aunque el eje Claudio Tapia-Pablo Toviggino-Daniel Ferreiro sufrió un cimbronazo. El vice de Chicago quedó fuera de la reunión de la concordia y ayer no participó de la reunión de la categoría, a la que faltaron también otros dirigentes de su entorno.
Su ausencia en el cónclave, junto a la de Fabián Lovato (San Telmo) y Marcelo Achille (Defensores de Belgrano) respondieron a un cambio en la estrategia. Tenía que primar la mesura y no el conflicto: esta vez la advertencia de la FIFA era cierta y había sido frenada el viernes con la promesa de mandar el estatuto el lunes como prueba de acuerdo.
Además la difusión de una escucha que involucraba a Daniel Angelici y Fernando Mitjans -presidente de Boca y del Tribunal de Disciplina, respectivamente-, no parecieron casuales para algunos: las dos voces involucradas están alineadas con el Ascenso, ya que el Tano sostiene una alianza con Tapia y el escribano fustigó al Comité de Normalización con tres documentos que puso en tela de juicio la gestión y fomentaba los pedidos de elecciones cursados por distintas categorías.
Si bien el propio Tapia y Toviggino, que participaron de la reunión de la B Nacional que suele ser abierta a la prensa y ayer fue privada, negaron el quiebre, las presencias y las ausencias hablan por sí solas. Mañana, esperan repetir la reunión con todos los dirigentes -alineados o no para elegir a sus asambleístas y definir una postura de cara a las dos asambleas previstas.
“Es una lástima que Daniel (Ferreiro) no esté, porque estas cosas hay que hablarlas”, rompió el hielo Toviggino, cuando comenzó su participación en la reunión de la segunda división en la que Daniel Degano, vice de Los Andes y presente en la reunión con Primera del lunes, explicaba las novedades. Además del directivo de Chicago, tampoco estaban Leonardo López (Secretario de la divisional), Jorge Milanos (Villa Dálmine) ni Martín Camarero (Brown de Adrogué).
“Sí, está enojado. Es entendible, pero no estamos quebrados. Va a volver y dirá lo que tenga para decir y seguirá con nosotros, no por su lado ni con otros”, asumió sobre Ferreiro un dirigente, con reserva de identidad, que ganó buena porción de la escena política durante 2016. “Está más que caliente. No sé qué va a hacer, pero lo que haga tendrá mi consideración”, graficó un par suyo que admitió “no entender la jugada” del acuerdo.
En la Primera B también hay directivos enojados, pero los enconos se diluyen hasta llegar a la D: en esas tres categorías el acompañamiento era político, de bloque y lo resuelto no tiene discusión. Si el jueves Ferreiro hace las paces con los suyos y la categoría se alinea, solo restará la elección de los asambleístas (ver aparte). Si no hay bandera blanca, habrá ruptura en la segunda división.
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