-Después de ser el técnico de Quilmes durante parte del Apertura del año pasado, ¿tiró la toalla como entrenador?
-No, para nada. Quiero aclarar que de Quilmes me fui, no me echaron. Y después de estar 17 años metido en el fútbol como técnico, sin parar desde que me llamó Pekerman en 1994, decidí bajar un cambio, mirar las cosas más tranquilo y esperar. Yo, por lo pronto, quiero seguir entrenando en un club que tenga un proyecto.
-El único proyecto que tienen los clubes es contratar un técnico y ganar los partidos.
-Ya lo sé. En Chile, donde dirigí al Colo Colo, es igual. Todos o casi todos repiten que hay que ganar “como sea”. Pero, ¿qué es ganar “como sea”? ¿Ganar de cualquier manera? Eso no sirve. Jugando de cualquier manera se podrá ganar un partido y perder ocho. Acá también hay que hacer docencia para que los pibes no se confundan. Y los grandes tampoco.
comentar