Marzo de este año marcó la vuelta al cerro El Plata. "Era un día soleado pero con viento helado. A los 5.500 metros era hacer ocho pasos, bostezar y cargar energías. Mucho me ayudó para llegar a la cumbre, la meditación, que fortalece la mente y permite mayor abanico de concentración. Esa hora final fue una batalla. Ahí uno tiene que ser paciente y disfrutar de lo que hace y del paisaje", recuerda emocionado Guillermo Tula, quien en su perfil de Facebook recrea miles de historias y sugerencias para los amantes del montañismo.

En un par de meses, en febrero de 2014, irá por el Mercedario, de 6.720 metros, ubicado en el extremo suroeste de San Juan en el departamento Calingasta. Así, de a poco la mochila se va llenando con nuevos desafíos.