Tras los pasos de sor Cristina, el padre Ray Kelly tomó el micrófono y alegró la boda de una pareja irlandesa, que no estaba al tanto del talento vocal del sacerdote.
Mary y John no se imaginaron que su casamiento sería coronado con una Aleluya muy particular. Pero el sacerdote Ray Kelly tomó por sorpresa a la feliz pareja con una interpretación más que digna, que de seguro eclipsaría a la de la monja sor Cristina Scuccia.
Y es que después de esa sorpresiva participación en el concurso The Voice Italia, el ejemplo de la religiosa ha cundido por todos los rincones de la iglesia católica y ahora los representantes de esa religión buscan mostrar a los fieles nuevas maneras de celebrar sus actos con Dios.