Cuando algún jugador desperdicia un penal, todo aquel que quiere consolarlo le cuenta la historia que protagonizó Diego Maradona en el Torneo Clausura de 1996
Como integrante del Boca dirigido por Carlos Salvador Bilardo, el fenomenal Pelusa de Fiorito tuvo una increíble y negativa serie de cinco penales errados. En realidad, el primer remate de la racha dio en el palo (ante Newell´s), luego hubo dos atajados (por César Labarre, de Belgrano, y Hernán Castellano, de Rosario Central), otra vez el palo devolvió su tiro frente a River -Caniggia convirtió en el rebote- y el último fue detenido por Ignacio González, arquero de Racing.