El costo de los efectos del cambio climático en América Latina
entre 1972 y 2008 fue de unos 360 mil millones de dólares
La región, que sólo contribuye con un 12 por ciento del total de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, contiene una de las zonas más vulnerables al fenómeno climático: América Central.
“De esos 360 mil millones, 130 mil corresponden a Centroamérica, que es la zona más vulnerable”, dijo la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), Alicia Bárcena, en una entrevista a la agencia mexicana de noticias, Notimex.
En el informe “Economía del Cambio Climático en América Latina y el Caribe 2010”, donde se analizan escenarios futuros para la región, se indica que es necesario tomar medidas urgentes para enfrentar el problema.
“Hay que tomar medidas ya”, señaló la funcionaria internacional, que se pronunció en favor de “crear una teoría económica para el desarrollo sostenible” para la región.
“Es importante desarrollar un portafolios de proyectos. Ya se sabe que hay regiones más vulnerables que otras, que hay erosión y deforestación y que el régimen de precipitaciones va a cambiar, y trabajar sobre ello”, agregó.
El estudio sostiene que el cambio climático tendrá un fuerte impacto en América Latina en los próximos años, con la elevación de las temperaturas, aumento de los extremos de lluvias, huracanes y sequías, y un costo económico de más de 1% del PIB anual de la región.
Asimismo, advierte que les costará aún más a los países andinos, Centroamérica y el Caribe, más susceptibles al calentamiento global.
La CEPAL estima un alto y sostenido aumento de las temperaturas en la región hasta 2100, que podrán alcanzar los seis grados al final del siglo en el peor de los casos si nada se hace para prevenirlo.
Es decir, entre uno y cuatro grados con un escenario de emisiones más bajas y de entre dos y seis de más altas.
Los efectos del cambio climático -enfatiza el trabajo-, se traducen en presión por disponibilidad del agua, aumento de los incendios forestales, mermas significativas de la productividad agrícola y efectos negativos sobre la salud.
También se producirán daños en zonas costeras por aumento del nivel del mar, y el aumento de la mortalidad por eventos extremos que condicionarán la senda de desarrollo.
“Es importante desarrollar un portafolios de proyectos, ya se sabe que hay regiones más vulnerables que otras, que hay erosión y deforestación y que el régimen de precipitaciones va a cambiar, y trabajar sobre ello”, precisó Bárcena.
“Vemos con preocupación que hay costos importantes en las ciudades costeras y que las medidas de mitigación tendrían un costo de 13 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2008”, concluyó la funcionaria.
Bárcena recomendó que la región se apronte a crear fondos propios para apoyar a los países más vulnerables.