El canal científico de YouTube ASAP Science asegura que ingerir tan solo una taza de café por la mañana, hace que nuestro cuerpo deje de producir la cantidad necesaria de cortisol.
Como si esto fuera poco, consumir la infusión regularmente hace que el organismo se vuelva más tolerante a la cafeína, que pasa a reemplazar "el impulso natural" provocado por el cortisol.
Por eso, los científicos aconsejan tomar café entre las diez de la mañana y las doce del mediodía, y entre las dos y las cinco de la tarde.
Una alternativa: comer una manzana es más eficaz que un café para despertarse.