Denzel Washington se sube a un tren sin frenos ni maquinista en su nueva película Unstoppable, inspirada en un caso real. El actor dice que hace veinte años entendió que el público no quiere sufrir en el cine. “No busco buenas causas, hago películas”, indica categórico
Por MAUREEN DRAGONE (*)
Después de ganar un Oscar por su trabajo en Glory (1989) sobre la Guerra Civil en Norteamerica, Denzel Washington en la siguiente década construyó con sus actuaciones llegar a ser uno de los más grandes astros de la cinematografía mundial. Hoy sigue siendo uno de los actores estadounidenses más apreciados. En su última película, Unstoppable, que acaba de estrenarse en New York, fue dirigido por Tony Scott. La traducción literal es Imparable, pero todavía no se informó con qué nombre se verá en los cines argentinos. Sí se sabe que el estreno del film, inspirado en un caso real, se producirá a mediados de enero.
-Al principio de Unstoppable creí leer que estaba basado en algo que sucedió realmente.
-Creo que dice que está “inspirado”, o en algo por el estilo.
¿Hasta qué punto fueron eventos reales los del film?
-Fue un tren que salió disparado sin maquinista. No estoy seguro si eso sucedió en Ohio o al oeste de Pennsylvania. Pero una de las cosas que hizo Tony (Scott), fue mostrarme todo lo que se había filmado por televisión del hecho real. Creo que si usted entra on line lo podrá encontrar. Pero hubo en la actualidad un tren. Y allí dos tipos hicieron virtualmente lo mismo que hicimos nosotros. Es película, no un documental. Es una película en donde usted come “popcorn” (pochoclo o palomitas de maíz). Dígales a sus amigos en Argentina que es un film para comer “popcorn”. (Risas). Fui muy afortunado en conocer al carácter. Sea dicho de paso ese carácter no es negro. (Risas). Creo que hice uno de mis mejores papeles. Más aún, él me enseñó cómo manejar un tren.
-¿Así de reales fueron las escenas?
-Fueron reales pero sin la música (risas).
“No quiero suspenso en mi vida”
-Es una película con mucho suspenso. ¿Ha tenido en su vida alguna experiencia similar?
-Esta entrevista ya tiene mucho suspenso (risas). Ordinariamente no me subo arriba de los vagones de un tren que va a 50 millas por hora (80 km. por hora). La verdad es que no quiero en mi vida algo de tanto suspenso como en el film.
-¿Cuál considera que ha sido su más grande éxito, su rol soñado y su más grande error?
-¿Mi rol soñado? Casarme.
-Buena respuesta.
-No dije si eso fue mi rol soñado o mi más grande error (risas). ¡Oh!, qué dije! Creo que me va a costar caro por lo que dije. Tal vez para ella (su esposa) fue su más grande error (risas). Mi más grande sueño fue ser padre. Justamente esta mañana estaba hablando de este tema con mi esposa. Es lo más grandioso de nuestras vidas. El jueves pasado estuve mirando en la televisión cómo mi hijo jugaba profesionalmente al futbol americano.
-Eso sí que es bueno.
-Mi hija se acaba de graduar en la Universidad de Yale y va a comenzar sus estudios para ser abogada. Mi otra hija está en el segundo año estudiando para ser actriz. Mi otro hijo, que tiene una mente para los negocios, está estudiando administración de negocios en la Universidad de Penn. Esa es mi más grande alegría. Y no tengo mi rol favorito. Cuando me lo preguntan siempre respondo lo mismo: mi próximo papel. El proceso de estudiar el próximo rol es muy divertido para mí. No miro lo que he hecho. No veo las películas una vez que están hechas.
-¿Y su más grande error?
-¿Cuánto tiempo tiene para escucharme? (risas). Creo que sucedió hoy cuando le dije esa línea respecto a mi esposa. ¿Acaso puede usted decirme cuál fue el mayor error de su vida?
-¿Le interesa la política? ¿Qué opinión tiene de los políticos?
-Pienso que los políticos tienen que escuchar a la gente y no preocuparse en ser reelegidos. Me refiero a los grandes partidos (Demócrata y Republicano). Eso es lo que pienso.
-¿Está involucrado políticamente?
-Yo voto. Es lo único en lo que me involucro.
- Hummm.
-Bueno, por supuesto que pago mis impuestos. No sé si eso es algo político. Sí, ya sé que todos los hacemos. Usted quiere que hable algo de política. Entonces volvamos a esta película, ¿de qué forma vamos a conseguirle a esa gente trabajo? No he escuchado nada de la derecha ni de la izquierda que me lo diga, y yo, definitivamente, no les puedo decir cómo conseguir empleos y persuadirnos a mí y a usted cómo votar por el uno o por el otro. Eso lo hemos estado escuchando hace dos años, cuatro años y seis años. Todos los políticos están en una posición difícil. Ellos tienen que hacer algo.
-Ahora que ha visto a la gente en el Rust Belt (área industrializada de los Estados Unidos que ha dejado de producir creando mucho desempleo), ¿no está más interesado en sugerir algún remedio?
-Bueno, no hice la película por estar pensando en ese problema. Yo hago películas. No hago causas. No busco causas. El estudio no me manda causas. Ellos me mandan solamente guiones. Estoy en este negocio que es hacer películas. Hace unos veinte años hice un film Grito de Libertad. Fue en la Universal Studios. No tuvo mucho éxito en las boleterías de los cines. No lo pude entender. Un amigo mío, un prominente médico, me dijo: “Denzel, me enfrento todos los días con la vida y la muerte. Pierdo pacientes casi todos los días. Cuando voy al cine a la noche, no quiero ver películas respecto a gente que se muere. Eso no me gusta. Me quiero escapar con el cine”. Entonces yo me dije que el escapismo es una buena terapia. No creo que la gente, y no hablo en nombre de ellos, en el Rust Belt quiera ir a ver una película respecto a gente que está sufriendo en ese lugar. Fue una gran lección para mí entender en qué tipo de negocio estoy metido. Sé que he hecho películas respecto de problemas muy serios. Se ha dicho que no hay mejor terapia o medicamento que la risa. Entonces, con el escapisdmo se pueden olvidar los propios problemas por un par de horas. Eso es lo importante.
(*) Miembro del Hollywood
Foreign Press Association