Los alimentos reducidos en grasas trans suelen tener mejores propiedades nutricionales. Si bien es más caro para el bolsillo, termina saliendo más barato para la vida del consumidor
Hace algunas semanas compartí en TV junto al nutricionista Diego Vitali, un programa que pretendía develar la pregunta: '¿Si es más Caro comer Saludable'? y debo resumir la respuesta en que lamentablemente en nuestro país, resulta más costoso para el consumidor mantener una dieta variada y con productos más sanos y equilibrados.

Pueden ver esas reflexiones en los 5 minutos que dura el video publicado en el canal You Tube con el título 'Cuánto Cuesta comer sano' o bien puedo resumirles que en general los alimentos con grasas saturadas o aquellos compuestos por hidratos de carbonos son más masivos, sacian el apetito y generan mayor hábitos de consumo. En cambio los productos reducidos en grasas trans, o en calorías y con mayores propiedades nutricionales son más selectivos.

También conspira contra el presupuesto, que corresponde a una mejorar alimentación una variada y amplia selección de alimentos, lo que muchas veces los productos fuera de estación son más caros.

Por ello, no debe sorprendernos que la obesidad sea un problema recurrente de los sectores sociales vulnerables, así como la deficiente salud dental por la gran ingesta de azúcar. En cuanta villa que uno transite encontrará situaciones de sobre peso, y de carencia de piezas dentarias, asociadas a la baja atención sanitaria y a la mala calidad alimentaria.

Como señala cualquier ama de casa, fideos, polenta, arroz, guiso, pan y tortas fritas, son alimentos baratos para el bolsillo, pero caros a la salud, si no se consumen responsablemente y sobre todo en un marco de una dieta equilibrada. Allí radica la verdadera respuesta, comer sano puede ser un poco más caro para el presupuesto individual, pero es mucho más costoso para la salud pública y sobre todo para el bienestar de la población las consecuencias de una alimentación deficitaria.

También es cierto que hay muchos recursos para cumplir con las recomendaciones alimenticias, sin gastar de más. Por ejemplo buscar precios, mirar bien el contenido nutricional de los productos, y sobre todo para las frutas y verduras (muy importantes en las dietas equilibradas) elegir las de época para que sus precios sean menores. Para tener en claro las consecuencias de una mala alimentación es bueno traer a colación un estudio realizado por Institute for Health Metrics and Evaluation y publicado por la asociación civil de defensa del consumidor, Consumidores Argentinos

'Cada año, las dietas poco saludables contribuyen a la muerte de más de 11.3 millones de personas, de acuerdo con una estimación publicado en The Lancet en 2012.

Una encuesta de CI sugiere que gran parte del público no está consciente del fuerte impacto que la alimentación no saludable están teniendo en la salud pública mundial. Más del 80% de las personas encuestadas subestima el impacto global de la alimentación no saludable en comparación con otras causas.

La investigación, realizada en Brasil, EE.UU., China, Países Bajos, Egipto y la India, encontró que, en promedio, sólo el 18% de la gente identificó correctamente que la alimentación no saludable contribuye a más muertes que la guerra, el tabaquismo, el consumo de alcohol, el VIH / SIDA o la malaria.

Con la Asamblea Mundial de la Salud a punto de iniciarse el próximo lunes en Ginebra, el estudio también muestra un fuerte apoyo internacional a las acciones para ayudar a los consumidores a elegir una alimentación saludable, tales como las siguientes:

'Nuestro estudio sugiere que pocas personas entienden la magnitud de la crisis de salud a la que nos enfrentamos'. La alimentación poco saludable contribuye a 11 millones de muertes al año y su rango está por sobre el tabaco como la principal causa mundial de estas enfermedades no transmisibles y prevenibles, tales como las enfermedades del corazón y el cáncer. La obesidad le cuesta a la economía mundial 2 mil millones de dólares al año.

Usando un mecanismo similar al de la Convención Marco para el Control del Tabaco, esta Convención involucraría a los Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) comprometiéndolos con un conjunto de políticas que incluirían lo siguiente: Restricciones a la comercialización de alimentos poco saludables a los niños. Mejor etiquetado nutricional Reformulación de los alimentos procesados para reducir la grasa, el azúcar y la sal. Uso de herramientas fiscales para apoyar el consumo de alimentos saludables.

CI lanzará un contador en línea a las 9:30 (Central European Time, CET) este lunes 18 de mayo de 2015, para mostrar el número de muertes relacionadas con la alimentación no saludable, y el costo global de la obesidad, desde la apertura de la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra.

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