Carisma, pasión y alegría. Ailén Bechara se metió al público en el bolsillo y se convirtió en la finalista del Bailando. Imbatible en el teléfono, su sonrisa cautivó a los fanáticos y se coronó en el reality show.
Muy pocas personas apostaban por ella cuando arrancó su camino en el reality. Con un pasado como "azafata" en el programa de Guido Kaczka, Ailén Bechara tuvo su oportunidad en el certamen de baile y no la desaprovechó.
Esas dos armas la convirtieron en el "terror" del teléfono y eliminó del certamen a figuras como Campi, Freddy Villarreal y Cinthia Fernández.
Más allá de su enorme carrera y su meteórico crecimiento en la consideración de la gente, Bechara también encontró el amor. Fernando Bertona, su compañero de baile, se volvió su amor y ahora es su novio.
Así, la azafata levantó vuelo y se convirtió en una estrella brillo propio.
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