Las cirugías estéticas le están pasando facturas a las famosas. Dos semanas atrás, Silvina Luna debió ser internada de urgencia. Ayer se conoció que tanto Carmen Barbieri como la vedette Vicky Xipolitakis también siguieron el mismo camino; fueron al hospital, pero por distintas razones.
Ayer a la 9 de la mañana, la actriz y conductora se presentó en una clínica especializada de cirugía y tratamientos estéticos para cambiar una prótesis mamaria con la intención de debutar el 22 de agosto próximo en Paraguay con la revista Brillantísima. Según se supo, Carmen quiso achicarse las lolas.
Por si fuera poco, Carmen aprovechó para realizarse tres lipoaspiraciones: cintura, cadera y abdomen. Barbieri, quien estuvo días pasados en el tapete por la colocación de un chip sexual en la zona vaginal, parece que está ajena a los efectos colaterales de las cirugías estéticas y las polémicas que generan en la sociedad.
El caso de Carmen fue bastante más leve y menos preocupante que el de Luna y Xipolitakis porque ambas sintieron dolores agudos. A Luna ya le dieron el alta el fin de semana pasado tras una afección renal, supuestamente, por la colocación de "metracrilato" en la zona de los glúteos con la intención que parezcan más redondos y levantados.
Xipolitakis ingresó a una guardia por fuertes dolores en pecho izquierdo y allí los médicos constaron que el dolor era producto de una cicatriz que quedó abierta en la parte interna de la mama.
Ayer, en el programa Este Es El Show, la vedette vía mensajes de texto les confirmó a los conductores (la dupla Paula Chaves y José María Listorti), que tenía mucho miedo. Xipolitakis contó que al igual que Silvina Luna ella también se atendió con el cirujano Aníbal Lotocki. Luna lo acusó de incurrir una "mala praxis" médica.
"Sentía que me quemaba y fui al médico. Parece que el doctor Lotocki me dejó un pedazo abierto de la herida interna y el que cerró agarró un nervio", señaló la vedette.
Xipolitakis agregó que cuando comenzaron los dolores llamó al doctor Lotocki: "Pasé toda la madrugada con dolor, sin poder dormir. Entonces, llamó a Lotocki para saber lo que me pasaba, porque sentía como fuego en la lola izquierda y mucho dolor como si me estuviera desgarrando. El me dijo que fuera a hacerme una punción en la herida a su clínica, así me calmaba un poco. Así, cuando sane, me volvía a operar". Y remató como advertencia a Lotocki: "Cuando comencé a atenderme con Lotocki confiaba en él. Pero ahora estoy un poco asustada. Voy a esperar los resultados de los análisis (que se conocerían mañana)".
comentar