Desde mañana, Pablo Echarri volverá a acaparar la atención de la pantalla grande del cine con Arrebato. Mientras se destaca en el film dirigido por Sandra Gugliotta junto a las dos figuras femeninas que supo convocar en El Elegido; Mónica Antonópulos y Leticia Brédice, prepara el terreno para regresar a la televisión con un nuevo culebrón de la mano de su mujer Nancy Dupláa.
Hombre del medio si los hay, este actor que en la película que se estrena se desdobla en la interpretación de Luis Vega, un escritor y profesor de Literatura que se dedica a escribir novelas policiales inspiradas en la vida real, sabe que las oportunidades de colocarse en la piel de personajes que trasciendan la heroicidad de los "buenos", se encuentran afuera de la telenovela que tanta popularidad le brindó. A fin de cuentas, el comandante de la productora El Arbol, con quien proyecta internarse en el prime time de Telefé con una flamante tira durante 2015, tiene claro que puede lucirse y jugarla de manera más comprometida en otra área. "Me gusta hacer papeles fuertes", rescata Echarri contundente.
"Lo que intento es desarmar el ideal que puede haber sobre mí como actor. Yo nací en la televisión y el construir tantos galanes, aunque no fueron tantos en realidad pero si fue lo que la gente más vio, me impulsó en la búsqueda de algo distinto en teatro o cine para brindar al espectador. Si construyera fuera de la televisión algo parecido a lo que hago ahí sería muy aburrido y previsible. Esto me impulsó a buscar personajes incómodos", sostiene este actor que en los últimos tiempos ha exacerbado más que nunca su militancia hacia el gobierno nacional.
"La televisión no me dejaría hacer otra cosa que no fuese héroe. Allí yo siempre busco héroes un tanto dudosos, que hacen un recorrido, tal vez de arranque, un tanto más alejado de la nobleza. Pero, a la larga, siempre lo que buscan es nobleza", dispara preciso.
"En cambio el cine me da la posibilidad de alejarme de eso y de que no tenga que haber un resultado. No tiene que ser noble el personaje al final para que la gente sienta estar viendo algo que esperaba ver. En el cine y en el teatro también, la gente tal vez está un poco más acostumbrada a recibir una sorpresa dentro de lo que le puedo llegar a contar. Y eso me parece muy atractivo". La demanda por crecer a cada paso nunca parece cesar en la carrera de Pablo Echarri, Y en eso radica que sea quien es. Pese a la chatura reinante, el tipo no renuncia a intentar una vuelta de tuerca. "Es una búsqueda", comenta.
"Como actor uno debe buscar cuál es su deseo más íntimo, qué es lo que debe buscar, qué es lo que quiere encarnar o hacia dónde quiere avanzar en su camino. Yo lo he hecho desde un primer momento, siempre con el deseo puesto en contar distintos personajes y básicamente con el deseo puesto de acercarme al cine y al teatro. Entonces, ya cuando uno tiene la posibilidad de trabajar en los tres ámbitos, hay ahí personajes diferentes entre sí", señala el tantas veces polémico galán.
"Ninguno de los 3 medios es igual al otro. La televisión busca un estereotipo al que yo trato de satisfacer. El cine y el teatro a mí me han dado la posibilidad de contar distintos personajes, pero a los actores en general les da distintas posibilidades. Simplemente hay que decidirse a buscar. Si uno busca, intenta, logra los resultados. Pero si uno se conforma o se relaja con lo que originalmente se le ofrece se quedará haciendo eso por el resto de su vida".
-Pero a esta altura de tu carrera y contando con productora propia la posibilidad de imponer el producto en tevé tal como lo ideás, debe ser mucho más sencillo
-No siempre es tan así. Tenés que ser dueño de un canal para disponer. Hay sí cosas a favor. Teniendo una productora de televisión me da la posibilidad de disponer y manejar más mi tiempo y qué es lo que quiero hacer o lo que quiero generar. Después, eso que quiero hacer y quiero generar le tiene que gustar a alguien que tenga incidencia en un canal. Ahí ya hay un punto que no se podría asegurar o no se puede dar por hecho. Hay que hacer el tránsito y el camino de convencer a la persona que tiene que programar en su canal el producto que vos querés mostrar. Pero ya es un paso muy grande el poder tener un espacio de producción y poder tener una idea y esa idea desarrollarla, hacerla crecer y generarle a la persona que tiene que programar un deseo o una necesidad de llamarte. Nunca está asegurado, nunca sabés si ese producto va a ser comprado finalmente. Pero bueno, tratamos de generar productos de buena calidad técnica y artística. Lo que tratamos con la productora es generarle al canal una obligación de tener que programarnos.
comentar