El excéntrico empresario, ex socio de Moria Casan, llegó a Morón y se fastidió con los periodistas y camarógrafos que lo esperaban en la puerta. "Me van a romper el traje Hugo Boss", se alarmó.
El empresario y ex socio de Moria Casán, Luciano Garbellano, llegó este martes al juzgado de Morón, donde el juez que entiende en la causa decidirá si acepta el pedido de extradición solicitado por la justicia de Paraguay.
Antes de entrar al juzgado, Garbellano fue interceptado por periodistas y cámaras. "Déjenme pasar, por favor", repitía una y otra vez el empresario. "Vayamos de a uno, no peleen", aconsejó a los periodistas, pero casi no contestó preguntas.
"Si me siguen llevando para atrás, voy a llegar al juzgado de San Isidro", bromeó.
Pero el momento cúlmine fue su advertencia: "Me van a romper el traje Hugo Boss".