Se trata de un policial de suspenso, hecho sin el respaldo del INCAA y listo para su estreno. Aquí cuenta cómo logró concretar el proyecto surgido en 2009.
Desde sus años de estudiante, Martín Murphy se imaginó cineasta. "Sabía que a los 40 me iba a dedicar al cine", admite y 'El beso de Judas', su policial nacional listo para el estreno, da cuenta de ello. Con un reparto de lujo encabezado por Damián De Santo, Alfredo Casero, Martín Campilongo (Campi), Fredy Villarreal y Adriana Salonia, más Fernando Lupiz, Gustavo Pardi, Luciano Linardi, la historia que Martín soñó allá por 2009 es una realidad.
"Volvía del hospital con mis padres que transitaban una enfermedad oncológica. Venía muy sensible por el momento que habíamos pasado, escuchando la canción de Sabina 'Nos sobran motivos'. Fue una estrofa que me mató, decía: una sala de espera, sin esperanza. Sentí que me lo cantaba a mí". "Estos besos de Judas" fue la frase que irrumpió y Murphy no dudó: "Pensé ‘qué buen nombre para una película’. Automáticamente me pregunté cómo sería, la respuesta fue de traición y venganza".
De allí surgió la oscura y atrapante historia con Diego Colvert (De Santo) como justiciero. Es él quien sufre la pérdida de su mujer e hija luego de ser secuestradas y asesinadas. El inspector Martín de la Cruz (Alfredo Casero) es el policía a cargo de la investigación aunque Colvert inicia una búsqueda paralela con un amigo: El comisario Inspector Santos (Campi). En su camino hacia la venganza descubre que nada es como él pensaba. La película construye una trama de suspenso que confunde al espectador hasta el último minuto.
En cuenta regresiva para su lanzamiento, 'El beso de Judas' podría ser presentada en el Festival de Mar del Plata en noviembre o llegar a las salas para marzo del 2025. Quien es su artífice de principio a fin, admite que "el recorrido fue largo e intenso".
"La hicimos a pulmón, sin el INCAA. Es difícil pero no imposible, hay que hacer un sacrificio muy grande y trabajar muy duro. Yo terminé el guión en 2009 y en 2013 le hice los últimos ajustes. Para producirla estuve ahorrando desde esa fecha. Recién se filmó el año pasado. El esfuerzo es grande, no sólo por el trabajo, sino por todos los años que me llevó juntar el dinero", se sincera.
"Cuando logré juntar el capital para hacerla empezó el trabajo duro, buscar el elenco, locaciones, técnicos, etc. Como el presupuesto era limitado tuve que asumir varios roles, lo cual me sirvió para aprender el proceso en forma completa". El vínculo con los actores resultó vital. "Con todos tengo un contacto frecuente y mucha gratitud. Y en especial con Damián a quien considero mi amigo", destaca Murphy.
"Con él terminábamos de filmar, volvíamos a casa y me acompañaba a la carnicería o a buscar a los chicos al cole. Damián es un fuera de serie y en esta película la rompe. Ojalá pueda trabajar con él en otros proyectos", se ilusiona. Murphy admite que no ve la hora de que "El beso...", haga su circuito, aunque apuesta a proyectarse entre el cine y la escritura. "Me encantan las dos cosas, tengo tres guiones terminados y una novela por la mitad". Parafraseando a Sabina, "sobran motivos", para pensar que seguirá con sus sueños.
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