Como era de esperar, la ceremonia de los Oscars 2017 tuvieron un tinte político a raíz de la incipiente era de Donald Trump en los Estados Unidos. Hubo mensajes e ironías contra el nuevo presidente que se robaron la atención (y las risas) de los presentes y recorrieron el mundo entero.
El mensaje más fuerte lo dio el iraní Ashgar Farhadi, quien se ausentó a la 89° entrega de los premios más famosos de Hollywood como protesta a la decisión de Trump de impedir el ingreso para los ciudadanos de países musulmanes.
"No viajo por respeto a la gente de mi país", afirmó el director de “El Viajante”, quien publicó un comunicado que recibió la firma del resto de los realizadores extranjeros nominados, tales los casos del danés Martin Zandvliet (‘Land of mine‘), el sueco Hannes Holm (‘A man called Ove‘); la alemana Maren Ade (‘Toni Erdmann‘) y los australianos Martin Butler y Bentley Dean (‘Tanna). “Queremos expresar nuestra desaprobación al clima de fanatismo y nacionalismo que hoy vemos en Estados Unidos y muchos otros países, en parte en la población y, en la mayoría de los casos, por parte de los líderes políticos”, se leyó en el escrito.
Apertura con ironías
Jimmy Kimmel, el presentador de la ceremonia, abrió con una frase que disparó los primeros aplausos y risas. "Esta entrega es televisada a Estados Unidos y en otros 125 países que ahora nos odian", ironizó. Y enseguida fue más allá: "Hay que agradecerle a Trump. ¿Se acuerdan el año pasado cuando pensábamos que los Óscar eran racistas?".
Más tarde, el propio Kimmel volvió a detonar las carcajadas de los presentes al escribirle en vivo un mensaje a Trump en Twitter. El artista dijo sentirse extrañado por el hecho de que el presidente, un abonado a la red social del pajarito, no hubiera hecho ninguna mención a la ceremonia. Y publicó un tuit en el que le preguntó a Trump si estaba despierto. Las risas rápidamente ganaron la escena.
Actores contra Trump
Una de las voces más esperadas, a raíz de los sucesivos ataques de Trump hacia México, era la de Gael García Bernal. "Estoy en contra de cualquier forma de muro que quiera separarnos", lanzó el actor.
Meryl Streep, otra de las figuras con todas las miradas encima a raíz de su público enfrentamiento con Trump, recibió un ruidoso aplauso cuando Kimmel la presentó e irónicamente la llamó "sobrevalorada", tal cual lo había hecho el presidente hace algunas semanas.