Wanda Nara está recuperando su vida en nuestro país. Recién llegada y separada de su marido, el jugador de fútbol Maxi López, quien quedó en Italia, por ahora no quiere dar notas. Aunque sale de su casa con sus tres hijos, se excusa con los paparazzis para que la respeten en este momento.
Ayer el peluquero de la modelo, Kenny Palacios, en el programa Bien de Verano de Angel De Brito desmintió de manera contundente un tercero en discordia: el jugador Mauro Icardi, que también juega en Italia: "Wanda está tranquila después de tantas mentiras y trampas".
Ayer trascendió que el dinero en juego por un supuesto divorcio no sería tan abultado. De hecho la pareja tiene dos propiedades, una en la Avenida Del Libertador y otra en un barrio privado exclusivo de Tigre. En los últimos años los contratos bajaron sustancialmente para Maxi, ya que convierte pocos goles y cotiza menos. Por año ganaría 700 mil euros. No es un cifra millonaria en Europa. Todo lo contrario, estaría por debajo del promedio.
Esta situación habría afectado y mucho el ánimo del jugador. El bajo rendimiento habría repercutido en la relación sentimental.
Un hecho que si bien para la prensa pasó desapercibido, para López no habría así cuando se probó en Dubai y estuvo a punto de firmar un contrato multimillonario. Pero todo habría quedado en la nada porque el delantero no convenció.
Mientras en nuestro país el rumor de un tercero en discordia creció, en Italia las supuestas "andanzas" del jugador habrían colmado la paciencia de Wanda. La modelo habría comentado a sus íntimos que habría preferido "hacer el duelo" allá en Italia y ahora se siente segura "para proteger a sus tres hijos"
comentar