Si bien la tranquilidad ha retornado al seno de una familia residente en el barrio Lomas del Mirador I, de Paraná, Entre Ríos, tras una singular experiencia paranormal que dejó un correlato de angustia y temor tras la aparición de lo que bien podría ser un fantasma en una inocente selfie, las incógnitas y los miedos surgidas de esa situación no han logrado aún ser del todo disipadas.
El hecho original de la situación tuvo lugar en febrero pasado, luego que dos adolescentes se tomaran una fotografía con el teléfono celular en la casa de la mayor de las dos. Al cabo de unos días, la chica que había ido de visita a la casa de su amiga comprobó que en uno de los ángulos inferiores de la toma se podía apreciar el rostro de una mujer desconocida.
Loana, de 19 años, una de las protagonistas de la historia en cuya casa se tomaron la selfie con su amiga menor de edad razón por la que no se difundió su identidad- contó en su momento que cuando vió la imagen ampliada tuvo mucho miedo porque cuando se sacaron esa foto no había otra persona cerca y el rostro que aparece estaba reflejado en un espejo.
El caso hubiera quedado en el olvido, más allá de la impresión y el consiguiente misterio generados, de no haber sido por la sucesión de acontecimientos paranormales que comenzaron a registrarse en la casa y que sumieron en un profundo terror al grupo familiar que la habita y que no podía encontrarle explicación alguno a lo estaba sucediendo.
Los primeros hechos singulares, que luego fueron in crescendo, comenzaron a registrarse a los pocos días de que saltara a la luz el enigma de la selfie, encaminado a tratar de desentrañar quien podría ser esa mujer vestida con ropas oscura que se había colado en la foto que se tomaron las dos chicas.
Las primeras manifestaciones extrañas en la casa tenían que ver con objetos que repentinamente se extraviaban, como si una fuerza invisible los cambiara del lugar en que habitualmente se posaban. La otra variante que empezó a inquietar más a Loana y su familia era la repentina caída de cubiertos y utensilios de lugares de los que era imposible que cayesen de no mediar algo que los empujara al suelo.
Sin embargo, el hecho más espeluznante ocurrió una tarde cuando la abuela de Loana, que reside en esa misma casa y escuchó aterrada que gritaban su nombre desde el interior de un armario de su habitación. Ya en ese punto, la familia no sabía qué carriles podía tomar la problemática que estaban atravesando. Pero los episodios paranormales no llegaron a durar una semana desde el momento en que la amiga de Loana la alertó de que algo muy extraño había sido capturado por la selfie que se sacaron en el living de la casa y al día de hoy, aseguran los moradores de la vivienda, todo ha vuelto a la normalidad. A cuatro meses de lo ocurrido, la cadena de fenómenos paranormales de los que fueron testigos pasaron a ser un recuerdo de mal gusto para Loana y su familia que, no obstante, suele reaccionar con miradas inquietas y corazón palpitante toda vez que en la casa escuchan un ruido o sienten la caída de algún objeto hogareño, más no sea hasta comprobar que lo ocurrido tiene plena explicación racional.
dDurante la semana de angustia vivida en el hogar de Loana en el barrio paranaense de Lomas del Mirador I y en los días posteriores a la finalización de las anomalías que causaron espanto, los familiares de la chica trataron de discernir de quién era el rostro que se reflejaba en un espejo captado por la selfie, sin que llegaran a resultados positivos.
El rostro femenino al que se lo ve algo distorsionado de una mujer de cabello corto, tez blanca y vestida con ropas oscuras no es alguien a la que la familia haya conocido jamás.