La Ciudad aseguró que la obra avanzaba de manera clandestina en el sector de Saldías para evitar controles. Jorge Macri ratificó la prohibición de nuevas edificaciones en el barrio.
El Gobierno porteño demolió una construcción ilegal que se levantaba durante la madrugada en la Villa 31 para evitar controles oficiales. La intervención se realizó en el sector de Saldías y, según confirmó la Ciudad, que también adelantó que en ese terreno se instalará un destacamento policial.
La obra había sido detectada esta semana y avanzaba de manera clandestina durante la noche. De acuerdo con las autoridades, los materiales ingresaban mediante maniobras para burlar los controles policiales y permitir la continuidad de la edificación pese a la prohibición vigente para nuevas construcciones en el barrio.
“Creían que construyendo de noche no los íbamos a agarrar. Se equivocaron. Lo demolimos y vamos a instalar un destacamento policial. Repito: está prohibida toda nueva construcción en la villa. Ley y orden”, sostuvo el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
La Ciudad recordó que la ley 6.129 de urbanización de la Villa 31 prohíbe el crecimiento urbano sin control y las edificaciones no planificadas. La normativa establece que cualquier ampliación o nueva obra debe ajustarse a los planes de habitabilidad, zonificación y códigos aprobados por las áreas competentes.
Las tareas de demolición estuvieron a cargo de una empresa contratista de la Unidad de Proyectos Especiales (UPE) Barrio Padre Carlos Mugica. El operativo fue realizado de manera conjunta entre personal de Fiscalización de la Ciudad, efectivos de la Policía porteña y agentes de la UPE, quienes garantizaron la seguridad en la zona intervenida.
En paralelo, el Gobierno porteño informó que fueron clausurados cinco corralones clandestinos que funcionaban dentro de la Villa 31 y que eran utilizados para almacenar y distribuir materiales de construcción durante la noche. Los procedimientos terminaron con detenciones y el secuestro de toneladas de insumos.
Además, la Ciudad instaló retenes policiales y colocó bolardos en distintos accesos para impedir el ingreso no autorizado de camiones de gran porte con materiales de obra. Las medidas forman parte del plan de ordenamiento impulsado por el Ministerio de Seguridad y la Agencia Gubernamental de Control.
La demolición representa la primera intervención de este tipo desde el operativo “Tormenta Negra”, realizado el 14 de mayo en villas porteñas con más de 1.500 efectivos. Según cifras oficiales, aquel despliegue terminó con 27 detenidos, el cierre de cinco búnkers narco y secuestros de droga. Desde la Ciudad sostienen que el objetivo del plan es reforzar la seguridad, recuperar el espacio público y avanzar con la integración urbana bajo “las mismas reglas para todos”.