Sincero y autocrítico como de costumbre, el técnico de San Lorenzo, Diego Aguirre, reconoció que la expulsión de Víctor Salazar en el primer tiempo terminó condicionando al equipo y reconoció que se terminaron conformando con no perder. “Es un punto que suma”, dijo el uruguayo, que ya se metió de lleno en el partido del próximo miércoles ante Lanús por la Copa Libertadores: “Es el gran objetivo que tenemos”.
Es cierto que al elenco de Boedo le costó asumir el protagonismo del encuentro y poner en aprietos a Rosario Central. En líneas generales careció de poder ofensivo, pero, a su vez, hizo un gran trabajo defensivo. Justamente eso fue lo que destacó el DT, quien analizó: “Defendimos bien con dos líneas de cuatro cerca del área y les cortamos los espacios. Central intentó pero nosotros tuvimos un buen trabajo defensivo”.
Una de las claves del encuentro pasó por la tarjeta roja que vio el defensor Salazar cuando se jugaban 42 minutos del primer tiempo. A propósito de esa jugada, Aguirre manifestó: “Me parece que con una amarilla se arreglaba, pero son cosas que pueden pasar. Loustau es un gran árbitro y todos cometemos errores. Fui a hablar con él pero lo que me dijo queda entre nosotros, son cosas privadas”.
Y agregó: “No sé que hubiese pasado, pero con un hombre más hubiésemos tenido más chances de generar contraataques. De alguna manera nos terminamos conformando con no perder el partido por la expulsión”.
Jugadas fechas de torneo, San Lorenzo aún no ha podido sumar de a tres, pero esto es algo que al técnico no le preocupa: “No me preocupa. Enfrentamos a dos rivales muy buenos y con condiciones espaciales en ambos. Siempre queremos ganar, pero cuando no se puede no perder es importante. Son puntos que suman y hay que fortalecernos y tomar el empate como algo bueno”.
Por último, se refirió al choque con el Granate por la copa: “Es el gran objetivo que tenemos, es Lanús y solamente Lanús”.
comentar