Victor Valdés, el histórico arquero que en Barcelona disputó 15 temporadas, se refirió a la lesión que lo marginó de las canchas por casi un año: "Me trataron como a un paria".
El portero aseguró que cambiaría muchos momentos de su vida, entre ellos el día en que nació: "No hay forma mejor de empezar de nuevo que desde cero. Ese es el punto de partida".
Entre esos instantes, o "cruces de caminos de la vida", como se refiere, está el día de la lesión contra el Celta de Vigo en el Camp Nou: "Lo cambiaría. La maldita jugada empezó con que el árbitro pita penalti. Creo que era Ayza Gámez, que venía de haber pitado un penalti fuera del área"
Casi como una descarga, continuó: "Yo como capitán presiono, él lo consulta con el linier y pita libre directo. Y en esa falta cambió mi vida, porque me lesiono. Si hubiese sido penalti seguramente no me hubiese lesionado".
En esa misma postura reflexiva, Valdés, en diálogo con el entrevistador Marion Becerra, afirmó que "no volvería a ser arquero".
"Desde jovencito me hicieron creer que tenía talento y por circunstancias de la vida de mi formación me hicieron seguir ascendiendo de categoría en categoría y tuvo la suerte de que confiaron en mí y pude llegar a ser profesional", expresó.
De manera tajante, consideró: "De ninguna manera no me ha compensado los años que he sufrido con los que me ha ido bien".
Luego, se refirió a su despedida en el Barca, como la "no deseada" por culpa del tratamiento que debía continuar en Alemania, aunque también por el carácter: "Me aparté y me fui".
"La gente seguramente esperaba mucho más de alguien como yo. Seguramente me recrimino ciertas actitudes de este tipo de mi persona", comentó.
LA ENTREVISTA
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