La venta de Ramiro Funes Mori, las bajas de Rojas, Teo, Cavenaghi y hasta la anterior de Pezzella y las llegadas de Bertolo, Viudez, Alario, Lucho y Saviola, marcan un cambio de temporada que Gallardo en el apuro de la definición de la Libertadores, los festejos y el viaje a Japón, no pudo ni procesar, ni mucho menos ordenar.
Ahora que además tiene que firmar contrato hasta fines del 2017 y que viene de dos derrotas seguidas en el torneo local, el DT va a poner en funcionamiento un rearmado del proyecto. Un volver a empezar sobre las bases de un equipo que mantiene la base desde Barovero, Mercado, Maidana, Vangioni, Ponzio, Sánchez. Kranevitter y Mora y que necesita acoplarse a nombres como Alario, Viudez, Bertolo y Pity que buscan darle la frescura ofensiva que justa para llegar a diciembre afilado.
Los ensayos para estas pruebas tiene la exigencia del torneo local donde no puede perder más y debe ganar el postergado para recibir a Boca con chances. Además está el roce internacional de la Sudamericana para sostener el poderío continental. Todo para llegar a la segunda quincena de diciembre, en estado puro de fútbol, sabiendo que no habrá otro modo de jugarle de igual a igual a Barcelona si es que se da la normalidad de una final de mundial de clubes entre los mejores de Europa y América.
El primer tema a resolver a Balanta en lugar de Ramiro. Un puesto clave para el DT que por las dudas mira de reojo al pibe Vega o a Mammana de cara al futuro, Luego recuperar a Mora que fue el gran goleador de la copa pero tuvo una lesión y entre las dudas para irse, quedó fuera de foco. Por otro lado, el cuarto volante es una incógnita, Viudez es el elegido, pero hay alternativa con Driussi, Pity y Bertolo. Luego está la fuerte tarea de mantener el nivel de Alario que más allá de la expulsión del domingo arrancó con buen pie en River.
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