River fue el gran perjudicado por el mal tiempo. O beneficiado: todavía no hay una postura unánime. El "Millonario" debía recibir a Estudiantes en el último encuentro del día. El "Monumental" quedó tapado por agua. Saúl Laverni hizo lo que Mauro Vigliano no se animó a hacer en el superclásico, pero que sí aplicó dos horas antes en Sarandí, donde canceló el partido entre Independiente y Arsenal.
El calendario metió a los de Marcelo Gallardo en un problema. Como no jugaron ayer, si superan al "Pincha" el jueves por Copa Sudamericana, deberán disputar ocho partidos en 24 días, ya que el cotejo contra Estudiantes por el torneo local se reprogramaría para el miércoles 12. Y estarán diezmados: Carlos Sánchez estará con el seleccionado uruguayo, Teófilo Gutiérrez y Éder Álvarez Balanta irán con el combinado colombiano. Y, ante la lesión de Marcos Rojo, Leonel Vangioni podría ser convocado por el Tata Martino para la gira europea de la selección argentina. Será una maratón y con un plantel desarmado.
Independiente tenía una parada difícil ante Arsenal en una cancha donde no venía consiguiendo buenos resultados. Las intensas precipitaciones que cayeron en el sur del conurbano bonaerense no permitieron un buen drenaje en el Julio Humberto Grondona. No se jugó. Jorge Almirón tendrá más tiempo de planificar ese partido. Si aspira a seguir acechando a River, a la espera de que pierda puntos, deberá pasar este escalón. El 12 de noviembre sería el día del partido.
En Victoria, Fernando Echenique se animó a empezar el partido. No pasó nada: trabado, intenso, con más choque que fútbol, Tigre y Lanús disputaron un primer tiempo intrascendente: terminaron 0-0. El Granate, caracterizado por un juego asociado y repleto de movilidad, fue un equipo mojado: no pudo resolver la ecuación del estado del campo de juego. Lanús volverá a Victoria el miércoles 12. En 45 minutos intentará desatar un nudo complicado para seguir cuatro debajo de River.
La tabla de posiciones se llenó de asteriscos. Los equipos protagonistas de la pelea por el título atenderán obligaciones un día de semana. Allí se empezará a dilucidar cómo se concluirá el campeonato. Algunos, celebran: Independiente y Lanús saben que River llegará más cansado al final, que la acumulación de partidos deberá empezar a pasar factura. Y ellos están ahí, como ladrón detrás de la puerta, a la espera de dar el gran golpe.
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