Aunque parezca una osadía el título de la nota si se tiene en cuenta que lo principal –el torneo- todavía es una incógnita a tres meses de su comienzo, existen dudas que transitan en paralelo al modo en que se juegue finalmente: con los 30 equipos y un torneo largo; primero uno corto en dos zonas; o la variante que resulte.
No solo largo o corto: el nuevo torneo que se avecina tiene detalles "menores" que están opacados por la desorganización general a tres meses del inicio pero algunos dirigentes tienen bien apuntados los cabos sueltos que generarán más que un dolor de cabeza.

1) TORNEO DE RESERVA Y JUVENILES: La suerte del torneo preliminar irá atada al modo elegido para la Primera pero ¿Podrán todos los clubes afrontar tantos traslados semanales? Aunque no están definidos los 10 ascensos, los equipos que pelean al menos las siete primeras posiciones son en gran parte de provincias y no del área metropolitana. El torneo de inferiores, de Cuarta a Novena división actualmente es de 40 equipos ¿Qué pasará cuando sean 30 en Primera División?


2) EL FINAL DE LOS CONTRATOS DE LOS JUGADORES: junio y diciembre son los dos meses en que culminan los contratos profesionales y si el campeonato venidero no se modifica y comienza en febrero para culminar en diciembre de 2015 tendrá a mitad de campeonato muchas finalizaciones de contratos ¿Cómo se contemplarán esas bajas si a un equipo se le caen seis vínculos y solo puede incorporar dos como estipula el reglamento?


3) DERECHOS DE TV: Existirán cuatro escalas en conceptos de derecho televisación para los 30 clubes de Primera: Boca y River, la porción mayoritaria; Independiente, Racing, San Lorenzo y Vélez otra, más abajo los 14 clubes que actualmente juegan el torneo de transición y una inferior para los 10 ascendidos que no percibirán mucho más de lo que reciben actualmente en la B Nacional. Si no aparece una nueva boca de financiación, por más aumento del Fútbol Para Todos no habrá equidad financiera y no saben cómo resolver la desigualdad que se avecina.