Una perla más para atesorar en su brillante trayectoria, con el agregado de que fue otra vez la gran figura de la cancha, desparramando rivales, encandilando con sus toques y despertando admiración con cada una de sus gambetas.
Claro está, ahora es tema de hablar de sus goles con la celeste y blanca, que en realidad fueron de todos los colores. Con éste, llegó a 11 de penal, que está enmarcados en los 47 que hizo de zurda al igual que los 3 de tiro libre, mientras que los restantes fueron 2 de derecha y 1 de cabeza.
Un promedio de un gol cada dos partidos y la clara sensación de que es sólo cuestión de tiempo para que supere al "Bati", y que seguramente será algo que se dará en esta misma Eliminatoria.
Para Messi, con la misma sencillez que muestra en su juego, poco importa: "A mi me hace feliz que jugamos bien y que ganamos para acomodarnos en la Eliminatoria. Conseguimos lo que pretendíamos, los seis puntos en estos dos partidos".
Y aún siendo el mejor, como casi siempre, dejó de lado lo individual para hablar del equipo, que no alcanzó el brillo esperado. "Lo intentamos, pero la cancha no ayudaba. Igual lo de la gente fue impresionante. Por eso no es excusa lo del campo, lo sacamos adelante. Pudimos tener más la pelota, Bolivia no presionó tanto y jugamos un poco más", explicó.
"Por ahora estamos en el Mundial, pero falta mucho", cerró La Pulga con humildad, sin darse cuenta de la importancia de sus logros. A cuatro de Batistuta y a uno de los 500. Un verdadero monstruo.
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