San Lorenzo y Huracán volverán a enfrentarse después de cuatro años y en la antesala de un nuevo clásico, los presidentes de ambas instituciones se juntaron en un café del barrio de Boedo para enviar un mensaje de paz a los hinchas con la intención de evitar cualquier tipo de incidente y demostrar que son rivales, no enemigos.
"En Huracán están tristes porque es sin público visitante. El condimento principal es que estén los hinchas de los dos equipos en la cancha, cargándose y burlándose, pero siempre conviviendo. El deporte por sobre todo. Este clásico se magnificó por los últimos antecedentes de violencia, y no se hizo hincapié en todo lo bueno que tiene este partido", dijo Lammens en declaraciones a TN.
Y enseguida, Nadur tomó la palabra: "Somos familia, amigos, pero también somos adversarios. Estar jugando este clásico me llena de felicidad, es un clásico de mucha historia".
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