Asustados por el virus y disgustados por el campo de entrenamiento que les fue asignado, los merengues no aseguran su viaje a Marruecos. En cambio, San Lorenzo pedirá cinco mil entradas para sus simpatizantes.
Con el fixture del Mundial de Clubes a jugarse en Marruecos del 10 al 20 de diciembre próximo ya armado, el Real Madrid pone en duda su participación por la preocupación que genera la expansión del virus del Ebola y por el disgusto de tener que entrenarse en una cancha de césped sintético que, según sus autoridades, no reúne las normas vigentes.

De acuerdo a informaciones llegadas desde Madrid, la institución Merengue tiene entre sus opciones no viajar a Marruecos a causa de la enfermedad que azota a parte del continente africano, aunque en el país sede del campeonato no se registró ningún caso.

Y para reflejar las dudas de la institución europea a dicho evento, basta con las declaraciones de Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del Real Madrid: "Es un tema sobre el que estaremos muy atentos. Faltan dos meses y escucharemos lo que digan las autoridades y los expertos. Respetaremos lo que ellos nos planteen en esta cuestión, porque las autoridades médicas saben perfectamente lo que hacen".

Cabe señalar que hasta el momento la FIFA no tiene previsto suspender la disputa del Mundial de Clubes ni cambiar de sede, ya que los informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que por ahora no existe riesgo de contagio de Ebola, en Marruecos.

Si el Real Madrid finalmente se baja de la competición, la UEFA podría darle lugar al Atlético Madrid (subcampeón de la Liga de Campeones y que dirige Diego Simeone) o al Sevilla (campeón de la UEFA League).

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