Noche accidentada en el estadio Nicolás Leoz de Asunción. Con emociones entrecortadas, con un partido que al cierre de esta edición (ya entrados los primeros minutos del viernes) todavía no se había reanudado.
Accidentado porque cuando Libertad se imponía 1-0 y tenía un penal a favor (iban diez minutos del segundo tiempo), se cortó la luz y tardó unos veinte minutos en volver. Se reanudó el juego, el uruguayo Rodrigo López ejecutó la pena máxima para el conjunto paraguayo y desvió su remate. Un ratito después, nomás, el uruguayo Carlos Sánchez anotó el empate 1-1 y enseguida se produjo otro corte en el sistema de iluminación del estadio.
Iban 16 minutos del segundo tiempo y reinaba la incertidumbre, con los dirigentes de ambos equipos desorientados, con el árbitro esperando para tomar una tomar una determinación final y con el público sin saber si irse a su casa o quedarse en las tribunas esperanzando la reanudación. Un elemento adicional: un calor insoportable, que superaba los 35 grados pese a que se acercaba la medianoche.
River salió a jugar buscando la zona ofensiva, sin esperar y tratando de llevar gente cerca del arco rival. Durante ese cuarto de hora, el Millonario manejó la pelota con total tranquilidad y mostró certezas para que Sánchez, Rojas y Pisculichi se adueñaran del control. El gol estuvo cerca con una llegada de Boyé que estaba sólo y cuando la bajó se quedó sin chance.
Libertad del otro lado era todo un show de pelotazos que no lograban darle miedo a Barovero y que por lo contrario dejaban en claro la firmeza de Maidana y Pezzella, quienes junto a Mercado y Ramiro Funes Mori, anticipaban los pocos arribos paraguayos a tierra del equipo argentino.
El calor luego empezó a castigar a los dos equipos y el nivel de juego mostrado en el arranque se diluyó, con muchas interrupciones y poco buen juego. Un centro y varios rebotes en el área de River, una jugada que casi conecta Mora y un tiro libre de Sánchez, fueron momentos para destacar cerca del tiempo final de la etapa inicial. El primer tiempo se iba con nada, pero apareció Vargas sacando un zapatazo desde 30 metros para sorprender a propios y extraños, llevando la ventaja local al vestuario.
Penal y corte de luzLa etapa final se inició con un River que salió en busca del empate pronto. Una buena jugada de Mora que habilitó a Boye para el gol, pero el pibe no llegó por poco, marcaba la tendencia del arranque. Hasta que en un avance perdido de Libertad, la pelota pegó en el brazo extendido de Pezzella y el juez cobró penal. La agarró Roro López y entonces se cortó la luz en todo el estadio.
Casi media hora después se paró Roro frente a la pelota y lo tiró afuera, con Barovero volando hacia el palo que eligió el delantero.
Entonces River fue a buscarlo otra vez y lo tuvo con una acción que generó mucha polémica. Es que Ramiro Funes Mori la tiró larga y todos pensaron que la bola se iba, menos el Melli que se estiró con todo su cuerpo y de zurda la metió adentro. Sánchez que no se durmió como si les pasó a todos los jugadores de Libertad, le empujó al gol para el 1-1. Y enseguida, otro corte.
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