Los uruguayos, nacionalizados argentinos, fueron los responsables de que River no se vuelva de Brasil con las manos vacías en el debut en la Copa Libertadores. Ante Flamengo Rodrigo Mora y Camilo Mayada, dos que volvieron al ruedo internacional, inflaron la red para empardar las cosas siempre que los de Marcelo Gallardo bailaron con la más fea. Grito especial para el polifuncional Mayada quien, con el agónico grito de ayer, dejó en el pasado los fantasmas por dóping que le valieron una sanción de siete meses en la Libertadores 2017.
Ante los micrófonos el nacionalizado argentino declaró: “Estoy feliz de volver, por suerte se me dio con un gol que nos sirvió para irnos con un punto”. Y sobre la sanción recordó: “Me había quedado con la espina porque en la Copa pasada no pude seguir a la par del equipo, pero volví y esto me pone muy feliz”. Asimismo añadió que “sumar de visitante tiene méritos, así es la Libertadores. Es un buen punto para arrancar”. Por último, sobre el momento de River, el polifuncional cerró: “El equipo necesita actitud positiva, creer que podemos. Demostramos eso, pese a la desventaja siempre lo buscamos”.
Por su parte Rodrigo Mora, uno que de a poco está volviendo tras su operación en la cadera y ayer también marcó en su vuelta a los duelos internacionales, fue contundente: “Claro que en lo personal estoy contento, pero lo importante es que vinimos a Río y no nos fuimos sin anda”. De cara a lo que se viene el delantero dijo: “No se pudo ganar, jugamos contra un gran equipo, pero ahora tenemos que descansar y prepararnos para el domingo que se nos viene Chacarita”.