Un 27 de agosto de 1989, el arquero paraguayo convirtió su primer gol como profesional. Desde ahí, empezó una carrera que estuvo plagada de actuaciones brillantes y locuras inolvidables
Jose Luis Félix Chilavert. Así le puso su mamá, en Luque, la pequeña localidad en donde nació en Paraguay. Justamente Sportivo Luqueño fue el club donde empezó a defender los tres palos. Con su estructura física, esa símil figura de Oso, se convirtió en uno de los arqueros más interesantes del fútbol paraguayo. Pasó al Guaraní, vino a San Lorenzo, donde no se destacó y, después de un paso por Europa, recaló en Vélez, donde se transformó en amo y señor del arco.
Y de las pelotas paradas. El romance entre Chilavert y el gol empezó hace 25 años, un 27 de agosto del '89. Aquella vez, pateó un penal contra Colombia, por las eliminatorias del Mundial de Italia '90. En su carrera convirtió 62 tantos. Algunos, memorables.
Sin embargo, también tuvo episodios negros. En el '98 tuvo un encontronazo con Martín Ciccioli: lo escupió. Un año más tarde, en un Brasil-Paraguay, tuvo un encontronazo con Roberto Carlos: lo escupió. Y en un Vélez – San Lorenzo, con Oscar Ruggieri, que terminó con el reemplazo del defensor porque, según contó Héctor Veira, técnico "Cuervo" esa noche, "estaba fuera de sí".
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