Un colectivo de 15 organizaciones de médicos, investigadores y profesionales vinculadas con la salud y los derechos humanos aseguró que el combate al Aedes aegyti, el mosquito que transmite el dengue, el zika y la chikungunya, "está enfermando a la Tierra y a las personas" en el país y en la región debido a "la fumigación con químicos", aunque desde el Ministerio de Salud relativizaron los efectos negativos de esas acciones.
"El problema del dengue es la pobreza y la desigualdad ambiental", dijo a la agencia Télam Medardo Ávila Vázquez, de Médicos de Pueblos Fumigados, una de las entidades que junto al Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) y a la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH), entre otras, busca informar sobre "la verdadera dimensión de la epidemia". El dengue, según describió el colectivo, "afecta a los barrios más pobres, carentes de agua potable, y donde las aguas servidas, de pozos y estancadas, generan un ambiente propicio para el desarrollo del mosquito".
Descacharrizar, según el referente de Médicos de Pueblos Fumigados, "es una medida que responsabiliza de la erradicación del mosquito a los habitantes de los barrios y debería estar acompañada de otras acciones que mejoren sustancialmente las condiciones de los lugares degradados ambientalmente".
Esos números fueron relativizados por el director Nacional de Epidemiología, Jorge San Juan, quien diálogo con Télam afirmó que "no hay un estudio en todo el mundo que diga que esto no sirve, y no sé qué hubiera pasado si no hubiésemos hecho esto".
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