El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, encabezó ayer en la Biblioteca Nacional el acto de apertura de la Segunda Conferencia Internacional sobre Software Libre, oportunidad en la que aseguró que con la iniciativa, a la que adhiere el gobierno argentino, “no se busca colisionar con las empresas” del sector informático. El funcionario dijo que el objetivo es que “entre todos los que somos generadores de software libre tengamos la posibilidad de valernos del mismo y que no tenga características de un producto enlatado” como los tradicionales. Fernández explicó que lo que se busca es un producto que sea “maleable, serio y potente, pero que a la vez tenga la apertura suficiente para que le podamos imprimir las característica de nuestra propia idiosincrasia y nuestras propias tareas”. Al respecto, hizo referencia al proyecto de Gobierno Abierto y dijo que “es un trabajo que nosotros venimos haciendo con un soft que fue financiado fundamentalmente por el País Vasco y que nos da la posibilidad de que lo utilicemos en nuestros municipios y provincias”. Fernández también reivindicó el programa Conectar Igualdad y dijo que lo que se está haciendo “es sumar otras posibilidades que nos importaban mucho, como trabajar sobre la base de programas que tienen características de software público”. El encuentro, que se extenderá hasta mañana, cuenta con el apoyo del Estado Argentino, de las principales empresas del sector y de las comunidades de Software Libre de Latinoamérica y el Caribe. El software libre, según la definición de la fundación Free Software Foundation, se refiere a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, modificar el software y distribuirlo modificado. La conferencia es el evento más importante de Tecnologías Libres y Abiertas de la región y cuenta con la participación de destacados especialista.