El secretario general del Sindicato de la Industria Química y Petroquímica de Buenos Aires, Facundo Aveiro, advirtió ayer que ocupará la planta de Atanor de la localidad bonaerense de Munro, si mañana en la audiencia prevista para mediodía en el Ministerio de Trabajo la empresa no se reincorpora a los trabajadores despedidos.
Atanor mantiene un conflicto con el gremio químico desde hace una semana por el anuncio del cierre de sus plantas de Munro y Baradero, y el despido de casi 200 trabajadores.
En la planta de Baradero donde se produjo un centenar de despidos, intervino el ministerio bonaerense de Trabajo y dispuso la conciliación obligatoria para intentar encontrar una salida que evite las cesantías.
LEA MÁS: Atanor despidió 136 trabajadores
En la planta de Munro, donde hubo 80 despidos, intervino la cartera laboral nacional y el secretario adjunto de la Federación de Sindicatos de la Industria Química y Petroquímica (Festiqypra), Diego Salas, afirmó que “los funcionarios quisieron dictar la conciliación obligatoria pero nosotros fijamos nuestra posición; conciliación obligatoria con los despedidos dentro de la fábrica y la continuidad de la fuente laboral”.
El sindicalista agregó que “ante la negativa de Trabajo, los funcionarios dispusieron la convocatoria a una nueva audiencia para el miércoles al mediodía en la sede laboral” de la avenida Callao 114, a cien metros del Congreso.
Salas, secretario general del gremio en el orden nacional, recordó además que existe “desde el martes pasado un acampe frente a la planta de Munro del que participan los 80 cesanteados, activistas y miembros de la conducción del gremio”.
A través de sendos proyectos de declaración, diputados y senadores del FpV repudiaron los despidos en esa empresa y señalaron que “lo que está ocurriendo con las plantas de Atanor no es casualidad o el producto de una mala administración de una empresa en particular, sino la consecuencia de una política de Estado en materia económica que aplican sin ningún tipo de sensibilidad social los gobiernos nacional y provincial de Cambiemos”.
Las iniciativas expresan el repudio y la preocupación por “la pérdida de la fuente laboral de más de 180 trabajadores y el consecuente sustento económico de sus respectivos grupos familiares”, al tiempo que advierten “por la situación laboral de los trabajadores que desempeñan sus tareas en el resto de las plantas” de la empresa.
Gremio ladrillero está “al borde del colapso”
El titular de la Unión Obrera Ladrillera de la República Argentina (UOLRA), Luis Cáceres, afirmó que “la situación a la que se enfrentan los trabajadores es sumamente compleja” y advirtió que “el único camino posible para hacer frente a este duro momento producto de las políticas económicas del Gobierno Nacional, es que los trabajadores estén unidos y organizados”.
Durante un encuentro en la sede de la CGT que sirvió como preparativo para la próxima movilización del 7 de marzo, Cáceres advirtió que “el sector de la construcción, pero en especial el sector ladrillero, está viviendo el peor momento de su larga historia. Un momento en el que día a día se suman despidos, suspensiones y se fomenta la precarización laboral. La familia ladrillera está al borde del colapso”.