La empresa Atanor anunció este miércoles el cierre de dos plantas y el despido de 136 trabajadores, en una decisión destinada a “concentrar” su actividad en el negocio de protección de cultivos, que incluirá inversiones por 70 millones de dólares en los próximos cinco años.
La empresa cesó su actividad química en las plantas ubicadas en las localidades de Baradero y Munro, en la provincia de Buenos Aires.
Explicó que esta decisión implica “concentrar sus actividades en sus plantas de síntesis y formulación en San Nicolás y Pilar, provincia de Buenos Aires, y Río Tercero, en Córdoba”.
Dirigentes gremiales, en cambio, dijeron que los despidos rondarían los 180.
“Hay 80 familias que quedaron sin sustento en Baradero”, aseguró Néstor Carrizo, del sindicato de petroquímicos, en declaraciones a Radio 10, y sostuvo que otras 100 perdieron su empleo en Munro.
La firma, en tanto, prometió incrementar su presencia en el mercado interno y externo de fitosanitarios en los segmentos de herbicidas, funguicidas e insecticidas estimando lanzar más de cinco nuevos productos por año hasta el 2021.
La compañía propiedad del norteamericano Grupo Albaugh dijo que “garantiza la continuidad y eficiencia productiva en su rubro y su compromiso con el desarrollo de la industria del país como lo ha venido haciendo desde 1938”.