Gyula Grosics fue el arquero del maravilloso seleccionado de Hungría, campeón olímpico en Helsinki 1952 y subcampeón del mundo en Suiza 1954.
Gyula Grosics fue el arquero del maravilloso seleccionado de Hungría, campeón olímpico en Helsinki 1952 y subcampeón del mundo en Suiza 1954. Dueño de una brillante trayectoria, se convirtió en ídolo en su país, donde militó en Honved y en Tatabanya.
Él siempre quiso jugar en el club de sus preferencias, el Ferencvaros, pero la historia dice que al gobierno comunista de entonces no le agradaba que un "héroe" futbolístico actuara en un equipo al que se lo relacionaba con una ideología opuesta. Sin embargo, "La Pantera Negra" -apodo que se ganó por usar siempre vestimenta de ese color- tuvo su revancha en marzo de 2008, a los 82 años. Ferencvaros organizó una amistoso ante el Sheffield United inglés y el arquero del conjunto húngaro ese día fue Grosics. Lo reemplazaron a los 30 segundos, pero el hombre, quien falleció el 13 de junio de 2014, se dio el gusto que tenía pendiente y, por supuesto, recibió el cariño del público.