El monumento más famoso de Nueva York fue estrenado el 28 de octubre de 1886. Fue un regalo de Francia para celebrar los 100 años de la independencia norteamericana, pero Fréderic Auguste Bartholdi, arquitecto de la obra, no llegó a terminarlo en 1876, cuando se cumplía el centenario. Desde 2001, por el atentado a las Torres Gemelas, se encuentra cerrada al público