Según el oceanógrafo francés Jacques Yves Cousteau (1910/1997), Santorini fue donde estuvo la histórica, mítica y legendaria Atlántida
Santorini es una de las islas Cícladas (parte del territorio griego), situadas en el Mar Egeo. En el siglo XVI a. J., resultó destruida por una erupción volcánica, lo que le otorgó el accidentado paisaje que tiene hoy en día. Las casas, con su característica arquitectura cúbica, se encuentran erigidas en sus dos ciudades principales, Fira y Oia, que –ante la vista asombrada de los visitantes– parecen encontrarse aferradas a los acantilados sobre un cráter subterráneo. Estas tienen vista al mar, las pequeñas islas al oeste y las playas de piedras de lava blancas, rojas y negras
Santorini que es el nombre que aparece en los mapas; o Tera, Thera o Thira que es el nombre oficial (en griego: Σαντορνη, Sandoríni o Θρα, Thíra) es un pequeño archipiélago circular formado por islas volcánicas, ubicado en el sur del Mar Egeo, a unos 200 Km. al sureste del territorio continental griego. Forma el grupo de islas más meridional de las Cícladas, con un área aproximada de unos 73 km² y una población menor a 20.000 habitantes.
Santorini no habría de ser sino otra de las tantas islas de la zona, plenas de atractivos turísticos, de no haber sido porque el oceanógrafo francés Jacques Yves Cousteau (1910/1997) propuso que en ese sitio fue donde estuvo la histórica, mítica y legendaria Atlántida sobre la cual sólo contamos con las referencias transmitidas por el filósofo Platón en algunos de sus diálogos.
Jacques-Yves Cousteau, quien fue –además– oficial naval francés, explorador, investigador, oceanógrafo, inventor y director de documentales dedicado al estudio de los mares y océanos, se hizo mundialmente famoso a través de su serie semanal –que era emitida por canales de televisión con mucha audiencia– donde exhibía los trabajos de investigación realizados a bordo de su embarcación, llamada Calypso. Me refiero al programa "El mundo submarino de Jacques Cousteau" (1968/1976), que revolucionó la divulgación marina generando enorme interés al público en general.
La propuesta de Cousteau resultó inédita y fue descartada por muchos historiadores. Ocurre que el tema de la existencia de la Atlántida nos ha llegado sólo por Platón en sus diálogos escritos hace 2.400 años. En dos de ellos, titulados “Critias” y “Timeo” el filósofo analiza historias de Atenas y su relación con otras ciudades.
Una de las ciudades mencionadas es la Atlántida, a la que describe como una isla muy grande rodeada de otras más pequeñas. Describe el filósofo griego que la misma está situada frente a las "Columnas de Hércules" (que los historiadores identificaron con el Estrecho de Gibraltar; el paso desde el mar Mediterráneo al Océano Atlántico) y que poseían un poderoso imperio naval.
Los atlantes habían atacado y asediado a numerosas otras ciudades que la rodeaban, pero nunca lograron conquistar Atenas; siempre al decir de Platón. Quien agrega que la Atlántida resultó destruida por un cataclismo natural pero que sus habitantes – preparados para una situación así – habían logrado huir unos hacia el este y otros al oeste. El hundimiento de la Atlántida habría sucedido miles de años antes de cuando Platón lo escribiera. Y otro detalle interesante es que refiere que este conocimiento le fue transmitido a él por quienes lo obtuvieron de los sacerdotes del Templo de Sais; una escuela iniciática de sabiduría situada en Egipto. No deja de ser un aspecto de interés para la investigación que esos conocimientos sean atribuidos a los egipcios.
Concretamente, en las páginas de Critias, Platón explica que escuchó la historia de la Atlántida de su abuelo, quien la había escuchado del estadista ateniense Solón (nacido 300 años antes de la época de Platón) el cual, a su vez, la había aprendido de un sacerdote egipcio, quien dijo que había sucedido 9.000 años antes.
Antonio Las Heras en la isla de Santorini
Existe una leyenda popular que señala que, en el fondo de las aguas que rodean a Santorini, se encuentran los restos de la verdadera Atlántida. Esta creencia surge a causa que, desde hace mucho tiempo, hubo quienes sugieren que Platón pudo haberse inspirado en catástrofes reales, como la erupción del volcán de Thera (precisamente: Santorini) que devastó a la civilización minoica.
Jacques-Yves Cousteau tuvo conocimiento de todo esto y habida cuenta que era un gran interesado por resolver el misterio de la Atlántida no vaciló en dedicarle mucho tiempo durante su carrera profesional. Por lo cual, decidió ir a explorar Santorini. No fue una tarea improvisada, ni breve. Por el contrario, a bordo del Calypso, con su tripulación y empleando avezados buzos griegos, pasaron meses investigando el fondo de las aguas que circundan a Santorini. Jacques-Yves Cousteau, en un primer momento estaba convencido de que la Atlántida había estado situada allí. Finalmente, no encontró pruebas sólidas que respaldaran su hipótesis, lo que lo obligó a continuar la búsqueda en otros lugares, también con los mismos nulos resultados.
De cualquier modo, con toda la difusión que obtuvo el tema, en aquellos tiempos, la supuesta ubicación de la Atlántida en Santorini resultó un tema de sorpresa y atención generalizada. Como conocemos, es un asunto que viene atrayendo la atención desde hace milenios.
Como fuere, para quienes hemos podido recorrer Santori, continuando investigaciones, podemos afirmar que se trata de una región extraordinaria tanto por sus habitantes como por su clima y paisaje. Sitio que merece ser recorrido. El cual, además, tiene atardeceres que, inevitablemente, conmueven.
Antonio Las Heras es doctor en Psicología Social, parapsicólogo, filósofo, historiador y escritor. www.antoniolasheras.com