Seguramente los genes le jugaron una buena pasada a Mariela Fumarola, que pese a amar su actividad como profesora de Educación Física egresada del INEF, en algún momento de su vida sintió que su camino también podía estar vinculado a la solidaridad y la ayuda a quienes no podían escapar a su destino de ser habitantes de las calles de una Buenos Aires tan atractiva como a veces tan cruel.
La mención a los genes tiene relación con lo que tal vez subconscientemente le transmitió su padre, Julio César Fumarola, un talentoso fotógrafo de los ‘60 y ‘70, un inquieto retratista de las estampas más duras de la ciudad, que en febrero de 1974 fue secuestrado y asesinado por un comando de la temible Triple A, por razones y en circunstancias que nunca quedaron claras, como tantos otros crímenes injustificables en este país.
Desde hace varios años, Mariela Fumarola, madre de Delfina (16) y Pancho (14), hizo una pausa en su profesión para dedicar la mayor parte de su tiempo a participar en actividades de ayuda a personas en situación de calle, o simplemente a quienes no llegan a sustentar sus necesidades básicas, aunque sobrevivan en alguna pensión o una casa vieja.
Luego de residir en México durante algunos años por razones familiares, Mariela cuenta que “en mí hubo siempre un interés en lo social, tanto que en México DF había una familia que subsistía en la calle, era una mujer con muchos nenitos, y yo armaba una caja con comida y se la llevaba”.
Ese gesto fue el inicio de lo que iba a ser moneda corriente en Mariela en su vuelta al país. “Todo comenzó- relata- con una convocatoria de Red Solidaria, la entidad de Juan Carr, que organizó campañas en la época de más frío para que los que viven en la calle la pudieran pasar no tan mal. Esto era lo que me gustaba, estar con la gente, así que fui un día y nunca más dejé de acompañarlos”.
Comenta que “se trataba de una campaña con recorridas por distintas zonas para ayudar a la gente en situación de calle, y desde el principio tuve un gran apoyo de Juan. Al punto que cuando nos avisaron que las recorridas se terminaban por decisión de uno de sus miembros, fue duro”.
Casi de inmediato, e incentivada por la relación que había establecido con mucha gente, Mariela decidió seguir en esta actividad, siempre por supuesto desde un voluntariado total, sin ningún ingreso, y de a poco, fue uniéndose a otras personas que ya conocía, más nuevos interesados que se iban sumando, y así surgió Caminos Solidarios Argentina (caminos [email protected]), una red conformada por más de cien voluntarios, que realiza actividades en diez puntos de la ciudad, tratando de distribuir ropa, alimentos, artículos de higiene, calzado o cualquier otro elemento que pueda ser necesario para quienes habitan las calles porteñas.
Mariela explica que “Caminos Solidarios Argentina no cuenta con fondos ni apoyo oficial de nadie, todo lo que surge lo generamos nosotros, y el modo de operar es estableciendo varios puntos en la ciudad, que a través de cuatro años de actividad, ya son familiares para quienes concurren a recoger la ayuda” y comenta que “a través de una mutual, Puente Solidario, se pueden canalizar donaciones, ya que Caminos no tiene personería”.
Mariela asegura que en el último año las necesidades se duplicaron por efectos de muchas pérdidas de trabajo y aclara que “además de los voluntarios permanentes hay gente que nos ayuda eventualmente, nos acerca cosas, y últimamente muchos vecinos se suman a colaborar con lo que pueden o tienen”.
Campaña Frío Cero frente a la Catedral
Una de las campañas más importantes de Caminos es la llamada Frío Cero. “Se trata - explica Mariela- de un trailer ubicado en Plaza de Mayo, pintado por Milo Lockett, frente a la Catedral. Allí hay espacio para cocinar para la gente que va, hay mesas y tablones, y esto se hace todos los viernes luego de las 20.30”. Esto -comenta- empieza en el otoño, pero en 2016 el frío empezó antes, así que tuvimos que “adelantarlo” y detalla además que “el año pasado aumentó mucho la cantidad de gente con necesidades, casi el doble, tanto que en la última cena de 2015 hubo 70 personas, y en la primera del 2016 llegaron a 150, lo que es indicativo de que hubo un aumento en la miseria, muchos perdieron su trabajo, y otros viven en alguna pensión pero sufren otras necesidades”. Algunos de los días y lugares de encuentro son los martes en Almagro (Rivadavia y Castro Barros a las 20.30, Caballito (Rivadavia y Ambrosetti, 21 horas), Centro (Sarmiento 2037, 20.30, en la UMET), los jueves en Recoleta (Santa Fe y Callao 20.30) Agronomía, Av. San Martín 4460, 21.15) y en Flores (Rivadavia y Nazca).
Encuentros con una significación muy especial
Desde hace cuatro años, cada 25 de diciembre se convierte en un día de convocatoria y reunión, destinado a celebrar la fecha con quienes pasan necesidades, para que en ese día tan especial no sientan que están solos.
Caminos Solidarios organiza encuentros que en tres ocasiones se realizaron en la plaza Julio César Fumarola, en Perón al 3100, en Balvanera, a pocas cuadras de Once, y en la restante, en el parque Rivadavia.
Mariela comenta que “salvo el año pasado, que el festejo lo malogró la lluvia, en los anteriores logramos juntar a vecinos que traían donaciones, ropa, comida, y hasta un Papá Noel, un grupo de chicos arma un Open Closet, para que la gente que viene pueda elegir alguna prenda que quiera tener, y hasta se arman movidas con música”.
Para Mariela Fumarola estos encuentros tienen una significación especial, no sólo por su función social, sino porque el nombre de esta plaza, fruto de la iniciativa de muchos vecinos que lo plantearon ante la Legislatura, homenajea a su padre Julio César (con ella en la foto).
“Yo lo recuerdo poco a mi papá, porque lo mataron cuando yo tenía menos de cuatro años, pero con el tiempo me dí cuenta que me transmitió de alguna manera esa sensibilidad por la solidaridad con el que menos tiene. El lo ejerció en su profesión de fotógrafo y lo increíble es que hubo mucha gente que lo conoció, ya que era de esa zona, y se acercó a hablarme de él y de cómo ejerció su profesión siempre con el ojo en lo social”.