Comenzó el mes de agosto, mes número 8 del calendario, y poder llegar a conocer las implicancias de haber nacido en el octavo mes del año es una posibilidad segura al alcance de la mano.
Pero las especificaciones y detalles que a continuación se den también sirven a los que sumando el día de su nacimiento, más el mes y el año de su na cimiento, uno a uno, reduciendo el resultado a un solo dígito, les de 8 de resultado.
En ciertas nomenclaturas el número de Cristo es el 88, que significa resurrección y muerte, también se dice que es el número de Justicia y Plenitud, Ocho fueron los seres humanos que se salvaron en el Arca de Noé, los niños judíos se circuncidan el día octavo a partir de su nacimiento y se debe tener presente el sendero ocho de Buda y los ocho trigramas fundamentales del I-Ching.
Los nacidos bajo el influjo del número 8 son seres con gran sentido de los valores financieros y materiales. Tienden a juzgar a los demás con el "tanto tienes, tanto vales". Rodean a los suyos con cosas materiales para su felicidad sin pensar en que la felicidad estriba en lo espiritual.
En el lado negativo son controladores, faltos de escrúpulos y dominantes. Algunos mostrarán estas tendencias claramente y otros las tendrán pero será más difícil detectarlas.
TradicionesHay una tradición que proviene de los tiempos griegos y romanos en el sentido que en el mes de agosto se debía rendir culto a la naturaleza. Por eso es aconsejable en el mes de agosto introducir nuevas plantas en el hogar y de ser posible sembrar algo para la renovación tanto física como espiritual.
Todo esto debe realizarse invocando la protección de la Luna y de las Hadas de la Naturaleza.En la noche en que la Luna Creciente del mes de agosto llega a su máximo esplendor, hay que dejar el sereno veinte pétalos de rosa roja con unas gotas de benjuí, otras de agua de rosas y otras de esencia de jazmín.
A la mañana debe retirarlos y guardarlos en un lugar lejos de la luz solar. Por la noche deberá volver a dejarlos al sereno: esto debe repetirlo tres noches consecutivas al cabo de las cuales conservará los pétalos que estarán secos en una cajita en el cajón de su mesa de luz.
Se trata de un simple ritual que protegerá el amor de la pareja contra las acechanzas de otros posibles enamoramientos.