Desde los lejanos tiempos que se perdieron en la noche del pasado la llegada del buen tiempo, es decir de la primavera, imponía una profunda limpieza tanto física como espiritual en todo los hogares.
En el trajín de la vida moderna ese hábito se ha perdido sin embargo hoy se hace muy aconsejable no descuidar esta limpieza por dos razones muy importantes. Lo que hacían los antiguos implica una que es de origen netamente físico y otra espiritual dado que el renacer de la naturaleza debe estar acompañado en las mejores condiciones tanto físicas como psíquicas y espirituales.
Después de haber permanecido con todo cerrado por los intensos fríos que se suelen vivir con la llegada de la Primavera hay que realizar un muy simple tarea que consiste disponer de un cuenco de agua y una hierba que deberá escoger entre las que se detallan a continuación.
RAMITAS VERDES: se aconseja cualquier tipo de rama con hojas para una limpieza general sobre todo que la rama tenga hojas pequeñas y de cierta consistencia.
FLORES: si se quiere dar una energía luminosa a la habitación se debe escoger una rama con flores escogiendo una rosa, para el amor, una margarita blanca para la felicidad del hogar, una margarita amarilla para mejorar la economía familiar y un clavel para tener un vida plena y llena de alegría.
Tipo de aguaLa limpieza consiste en ubicarse con el cuenco en la mano en el extremo más oriental de cada habitación, al igual que en la oficina o en el negocio. Proceda a tomar la ramita de la hierba escogida sumérjala en el agua y sacúdala en cada esquina y luego en todo el resto de la habitación teniendo en mente el siguiente pensamiento: Agua purificada limpia y purifica este ambiente son tu amor y tu luz.
Debe seguir girando en el ambiente siguiendo la dirección de las agujas del reloj sacudiendo la ramita sumergida en el agua siete veces para eliminar a energía bloqueada.