El ex secretario general de la CGT, Hugo Moyano, volverá hoy a participar de una actividad gremial al asistir a un acto de inauguración de un sanatorio de alta complejidad del Sindicato de Choferes de Camiones (Sichoca) en el barrio porteño de Caballito.
Centrado en su actividad como presidente de Independiente y en la AFA y ubicado en un segundo plano en la cuestión sindical, Moyano reaparecerá en un acto gremial.
La vuelta se producirá luego de un pico de tensión en su relación con el Gobierno de Mauricio Macri que, por el momento, parece haberse superado con la reciente extensión por el plazo de un mes de la habilitación para operar a OCA, empresa que emplea a gran cantidad de afiliados de Camioneros y cuyo futuro es incierto debido a que está jaqueada por una millonaria deuda con la AFIP.
De hecho, el presidente Macri fue invitado por Moyano para participar del acto, pero el jefe de Estado no asistirá debido a que permanece en la Patagonia de vacaciones con su familia y además en la misma jornada visitará Mendoza para compartir una actividad con el gobernador Alfredo Cornejo.
El sanatorio de alta complejidad, que se encuentra en la Avenida Rivadavia al 4900 y será inaugurado en una ceremonia prevista para las 11:00, se enfocará como “un centro de atención de emergencias y urgencias, que brindara a los afiliados de la obra social una atención médica de alta calidad”, informó Camioneros.
El centro médico cuenta con más de 300 camas disponibles y una guardia externa con consultorios, radiología digital, sistemas digitalizados de historial clínico, y capacidad para adaptar en menos de 12 horas el tratamiento antibiótico correcto para cualquier inoculación. También tiene laboratorios de Análisis Clínicos, de Inmunohematología, bacteriología, posta de donación y Banco de Sangre y un equipamiento que incluye resonador magnético, tomógrafos y rayos X.
Trascendió que días atrás Hugo Moyano y el propio Macri habían mantenido una reunión reservada en la que limaron asperezas y sellaron un acuerdo para dar una nueva prórroga de 30 días a la empresa OCA, ligada al ex secretario general de la CGT, hasta que los informes de la AFIP y la Justicia decidan sobre su situación impositiva.