Una empresa fabricante de juguetes eróticos inauguró en Inglaterra el primer cabaret compuesto 100% por muñecas sexuales.
La iniciativa surgió como una respuesta ante la creciente demanda por parte de los clientes, que buscan cada vez con más frecuencia tener sexo con una muñeca de plástico.
Sin embargo, existe un problema: su costoso valor de compra. Las muñecas, tienen un costo aproximado de 2800 dólares. Frente a esto, la empresa Lovedoll comenzó a ofrecer este servicio, mediante el cual se ofrecen turnos que arrancan a partir de los 140 dólares.
El lugar cuenta con todas las amenites de un hotel alojamiento tradicional: cama de dos plazas, servicio de conserjería, lubricantes, preservativos y por supuesto, cientos de modelos de muñecas para elegir.
En caso de quedar satisfecho con el servicio, el cliente tiene la posibilidad de adquirir la muñeca una vez acabado el turno, abonando una módica diferencia.