"Comprendo que firmar una ordenanza para detener un gato puede suscitar hilaridad, pero el reglamento de la policía veterinaria habla claro", indicó el funcionario, amparándose en una norma que rige desde 1954 y, por su antigüedad y extemporaneidad, es intensamente criticada por las asociaciones defensoras de animales.
El minino permanecerá en cuarentena y será evaluado por un equipo de veterinarios.
"Cuando un animal muerde un ser humano, estamos obligados a tener bajo control el animal, para vigilar que no haya transmitido enfermedades, como la rabia, que en Italia ha sido erradicada, pero podría reaparecer", indicaron los especialistas.