El encuentro por la segunda fecha del torneo de Primera División entre Godoy Cruz y Talleres no pudo comenzar puntualmente a las 14 debido a que ambos conjuntos tenían vestimentas con colores y diseños similares, en un hecho por momentos risueño y por otros polémico.
El árbitro Darío Herrera dio la orden de no continuar con el inicio del partido en Mendoza debido a que las camisetas, pantalones cortos y medias podían generar confusiones en las decisiones arbitrales.
Así, el Tomba era quien debía cambiarse de ropas, pero como desde el vestuario les avisaron que no tenían otras, fue el conjunto de la T el que fue directo a los cambiadores para poder sustituirse las indumentaria.
"Tendría que establecerse durante la semana para que no sucedan este tipo de cosas", manifestó el entrenador de los cordoebeses Frak Kudelka, a lo que agregó: "No se deberían poner de acuerdo los equipos, deberían estar regidos más por un orden".
Por su parte, el juez Herrera afirmó ante la prensa en la cancha que minutos antes les había reclamado a los cuerpos de utileros, pero que igualmente salieron al césped.
"Hay cosas más importantes en la vida", intentó mitigar el DT local Mauricio Larriera.