La vicepresidenta de Lufthansa para Europa, Heike Birlenbach, defendió este martes la hipótesis del "accidente" como causa más probable de la caída del avión de su filial de bajo coste Germanwings, que se estrelló en los Alpes franceses.
"Decimos que es un accidente, todo lo demás sería especular", afirmó la directiva de la compañía alemana en conferencia de prensa en el aeropuerto El Prat de Barcelona, origen del vuelo siniestrado que viajaba hacia la ciudad alemana de Düsseldorf.
"Les puedo asegurar que nos centraremos en la investigación de este accidente", remarcó la responsable de Lufthansa. Por otro lado, Birlenbach no pudo aclarar, más de siete horas después, los motivos por los cuales el vuelo 9525 de Germanwings que se estrelló salió de Barcelona con media hora de retraso. "No lo sé", se limitó a decir ante la insistencia de la prensa. La directiva de Lufthansa detalló que el vuelo tenía horario de partida a las 9.35 y salió 10.01, con horario previsto de llegada a su destino a las 11.55 hora local.
Asimismo, la directiva de Lufthansa indicó que el avión siniestrado, un Airbus A320, pasó su última revisión de rutina ayer en Düsseldorf, y por eso estaba "en condiciones de volar". Entre otros datos, sostuvo que la aeronave fue adquirida por Lufthansa en 1991 y vendida a Germanwings en 2014. Durante el pasado año hizo 84 vuelos.
"Lo más importante ahora es apoyar a los familiares y amigos de las víctimas". "No puedo dar detalles sobre las personas que iban en el avión, ni confirmar su nacionalidad", se excusó.
Antecedente técnico"Fue un problema completamente superado -sostuvo el portavoz de Lufthansa- al punto que el avión pudo, desde las 10 de la mañana, retomar de nuevo su servicio regular'.
El "nose landing door" es una escotilla rebatible del fuselaje, que es abierta o cerrada cuando el tren de aterrizaje es extraído o recogido.
El avión habría estado estacionado por varias horas en el modo Aog Modus, "Aircraft on ground" (aeronave en tierra).
El Airbus 320 de la Germanwings que estrelló sobre los Alpes franceses tenía 24 años y en 2013, muy probablemente, tuvo un mantenimiento muy detallado.
Por lo tanto no era un "viejo avión, considerando que la vida media de una nave hoy llega entre los 40 y 50 años, naturalmente con un mantenimiento adecuado", observó el director central de coordinación del aeropuerto del Ente Nacional para la Aviación Civil italiano, Giuseppe Daniele Carrabba. El mantenimiento es un requisito indispensable para la seguridad y es por esto que "no existe una norma de seguridad diferente para las compañías de bajo costo y para aquellas de línea", reveló el experto.
"Los reglamentos europeos establecen las normas de referencia única para todas las compañías aéreas", añadió. Los controles, continuó el experto, "están hechos de acuerdo con la reglamentación que prevé el constructor'.
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