Al menos 13 personas murieron y unas 70 resultaron con heridas graves debido a la intensa tormenta que se desató en Moscú, la capital de Rusia.
Se trata de “un huracán sin precedente en el país”, según detalló el alcalde de Moscú, Serguéi Sobiánin, que también informó sobre el deceso de una niña de 11 años y un hombre de 57, quienes fueron golpeados por un árbol y por una valla.
Según comunicó fuentes de los servicios de emergencias, el fuerte viento derrumbó más de 1.000 árboles en Moscú y en el Distrito Federal Central de Rusia.
Además, el huracán dañó los techos de más de 30 viviendas y 20 localidades con una población total de más de 4.000 personas se quedaron sin electricidad.