Un hombre que había ido a pescar fue atacado por un tiburón de casi dos metros en Nueva Zelanda y valiente, tomó un cuchillo, se zafó de las garras del gran pez, se cosió a sí mismo y fue por una cerveza.
El hecho tuvo como protagonista al médico James Grant, quien salió a pescar un sábado a la mañana y fue sorprendido por el escualo, el cual ferozmente lo mordió en su pierna. El profesional, tomó el arma, lo apuñaló y con sus conocimientos de medicina pudo curarse solo.
Según contó el hombre al sitio SMH, desde la orilla, James dio aviso a sus amigos para que lo auxiliaran. En principio, pensaron que sólo bromeaba, pero cuando se dieron cuenta de que efectivamente era cierto, lo revisaron y entre todos fueron por una bebida.
Terminaron en un bar cercano, pidiendo unas rondas de cervezas y contándoles la particular anécdota a otros hombres. Grant aseguró que en cuanto se recupere volverá a la pesca.
comentar