El presidente venezolano, Nicolás Maduro, afirmó este domingo que el asesinato de un estudiante en San Cristóbal, la capital estado andino Táchira, se produjo en una "guarimba" (protesta) y no en un asalto, como dijo el alcalde opositor de esa ciudad, Daniel Ceballos, con lo cual las muertes violentas durante las protestas opositoras suman 12.
El mandatario advirtió que "la justicia llegará a cada uno de estos guarimberos que están provocando violencia en el país", ante el aplauso de varios centenares de personas de la tercera edad, convocados a un festival por la paz en Venezuela y en respaldo a su gobierno, en los jardines del Palacio Miraflores.
En una alocución ante los ancianos, Maduro dijo que el joven Danny Vargas murió anteanoche en una "guarimba" en San Cristóbal cuando fue acuchillado por "un señor humillado" previamente por los manifestantes.
Según el mandatario, cuando Vargas pretendía pasar por la barricada, en la cual no participaba, llegó al lugar una persona que había sido agredida allí y lo mató con un arma blanca.
"Un señor humillado y un muchacho víctima de la agresión de los guarimberos y luego la violencia incontrolada; ambas, víctimas", dijo Maduro, que denuncia un intento de "golpe de estado prolongado y fascista" en su contra, ante el cual prometió "mano de hierro".
Esta mañana, Ceballos publicó en su cuenta de Twitter que Vargas, estudiante de contaduría en la Universidad Católica del Táchira, fue asesinado con un arma blanca durante un robo y no durante una protesta estudiantil en la localidad.
Por medio de ésa y otras redes sociales, que son el mecanismo de comunicación e información más directo y eficiente por estos días en Venezuela, se había asegurado que el joven había muerto en una manifestación.
Las marchas -oficialistas y opositoras- se repiten diariamente en Venezuela desde el 12 de este mes y tras ellas se han registrado hechos de violencia que ese mismo día dejaron tres muertos.
Aunque sin dejar de fustigarse, tanto el Gobierno como la oposición han multiplicado los llamamientos a que las demostraciones se efectúen sin recurrir a la violencia, que además de los muertos ya dejó más de 150 heridos y decenas de detenidos.