El presidente estadounidense volvió a criticar al papa León XIV y puso en duda su rol en temas globales. El Vaticano evitó la confrontación y ratificó su mensaje de paz.
Un nuevo cruce entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el papa León XIV volvió a poner en foco las diferencias entre la política internacional norteamericana y la posición del Vaticano frente a los conflictos globales en general, y la guerra en Medio Oriente, en particular.
Durante una entrevista telefónica, Trump cuestionó la intervención del pontífice en temas vinculados a la guerra. “No lo entiende, y no debería hablar de guerra, porque no tiene idea de lo que está ocurriendo”, afirmó.
El mandatario sostuvo que el Papa desconoce la magnitud de la situación en Irán y mencionó cifras sobre represión interna para respaldar su postura. En ese marco, insistió en que la amenaza nuclear es un punto central que no puede ser relativizado.
Las críticas también incluyeron cuestionamientos más amplios a la visión del pontífice, a quien acusó de tener una mirada política equivocada y de mostrar debilidad frente al crimen.
Una respuesta medida
Desde el Vaticano, la reacción fue cauta. León XIV evitó polemizar directamente, aunque dejó en claro su enfoque: “Seguiré manifestándome enérgicamente contra la guerra”.
El Papa reafirmó la importancia del diálogo y remarcó que su postura responde a principios religiosos, no a posicionamientos políticos.
Líderes de distintos países salieron a respaldar al pontífice y a remarcar la importancia de promover soluciones pacíficas, entre ellos, Pedro Sánchez destacó el rol del Papa como promotor de la paz, mientras que Giorgia Meloni consideró legítima su intervención en estos debates.
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